RCD Mallorca B 2 1 Atlético San Luqueño
RCD Mallorca B: Benji; Gerardo, Pierre, Nadal (Arroyo, min. 45), Pol; Antonio (Pablo Ávila, min. 92), Pascual (Stephen, min. 72), Toni Jou; Rodado, James, Rodado. Atlético San Luqueño:Diego García; Alberto Fernández, Ezequiel, Jose Moreno, Pelón; Alberto García, Daniel Del Moral, De la Cuesta (Güiza, min. 60); Gallardo, Antonio Jesús (Óscar, min. 75), Manuel Sánchez.
Goles:  1-0, Antonio (min. 37); 1-1, Jose Moreno (min. 104); 2-1, Rodado (min. 113)

Con un sol justiciero y los ojos de una grada repleta sobre los protagonistas, la segunda ronda del duelo entre el Mallorca B y el Atlético San Luqueño dio comienzo. En juego, una plaza en la siguiente y definitiva eliminatoria por el ascenso a Segunda B, donde los bermellones querían seguir teniendo representación. A medida que las nubes oscurecían el cielo, las opciones del Mallorca hacían lo propio y, pese a vencer, el (maldito) valor doble de los goles le condenó a una temporada más en tercera división.

Tras el emotivo homenaje a una institución del club como es Dani Güiza, haciéndole entrega de una camiseta con el 27, el número de goles que necesito para conseguir el último trofeo pichichi español vistiendo la bermellona, los hombre de Gálvez poco tardaron en hacerse con la manija del partido. Mientras trataban de mantener la posesión, los andaluces comenzaron con una presión medio-alta, intentando robar lo más arriba posible e incidir en el área de Benji. Con el paso de los minutos esta se relajó y el equipo de Carrillo se fue encasillando en campo propio, aprovechado a la perfección por los desdobles de Pierre y Gerardo. Dos ocasiones manifiestas de gol de las botas de Enzo precedieron el tanto de Antonio, un zurdazo desde fuera del área que entraría por la escuadra, imposible para Diego García. Una segunda parte apática adormiló y bajó las pulsaciones de ambos equipos. Según avanzaba el tiempo, y provocado por un cambio de sistema de los andaluces, de 4-1-4-1 a 4-3-3, y la entrada de Güiza en la demarcación de mediocampista, desde donde funcionó de lanzadera de numerosos balones a sus delanteros, el Atlético San Luqueño se fue precipitando en ataque, alcanzando sus mejores momentos al final del en encuentro. No obstante, ninguno de los dos pudo evitar lo que la segunda parte dejaba intuir y el partido se fue al tiempo extra.

Güiza volvió avisar Son Bibiloni, donde comenzó a labrarse un nombre.

El partido no prosperó ni en intensidad ni ocasiones, al contrario de la amplia mayoría de las prórrogas. Al menos hasta el gol de Jose Romero al filo del descanso, que ponía a los de San Lúcar un paso más cerca de la eliminatoria. Ya en la segunda parte, Güiza volvió a la banca tras lesionarse y, a siete del final, Rodado despertó, tras un partido atípico, y anotó desde treinta metros. Apurando sus oportunidades, los baleares se volcaron en el área rival, sin éxito, poniendo punto y final a una gran temporada. 

Tan solo queda una cuestión en el aire: ¿cómo afectará el no ascenso a la planificación de la temporada que viene, con ciertos jugadores que, en caso de no promocionar al primer equipo, deberán buscar una salida que les permita progresar?

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