Los trenes van pasando y el Mallorca sigue empeñado en quedarse en la estación, esperando, aunque nadie sabe muy bien a qué. Y se volvió a demostrar este último fin de semana, donde el turrón hizo mella en los jugadores bermellones y, entre subir o no al tren, se prefirió que nos pasara por encima. Vaya partido se marcaron los nuestros.

Algo que no se puede comprender, y menos cuando todos los de arriba, a excepción del Osasuna, pincharon: Deportivo, Granada y Albacete empataron, mientras que Cádiz, Málaga y Alcorcón perdieron. Sin duda una ocasión inmejorable para recortar distancias en la lucha por el ascenso y donde se podría haber dejado al Almería a ocho puntos y no a dos, como finalmente ocurrió.

Oportunidades así, en una liga tan competitiva como la nuestra, no se pueden dejar escapar. Y es que esta victoria hubiese supuesto un punto de inflexión importante para nosotros: séptimos, a un punto de playoff y a cinco del segundo clasificado. ¿Se intentó? Nada de eso. Se regaló el partido y nos fuimos a casa dando la peor imagen de la temporada.

Uno de los tres penaltis concedidos frente al Almería (Fuente: LaLiga)

Veremos si este toque de atención sirve para volver a la senda del año pasado, aunque, conociendo a Vicente Moreno, seguro que esa será la hoja de ruta. Y este sábado, frente al Deportivo, se confirmará si este grupo está dispuesto a subirse, o no, a algún vagón antes de que sea demasiado tarde.

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