¿A quién quieres más? ¿A papá o a mamá? Típica pregunta que le haces a un niño pequeño y cuya respuesta es imposible de dar. Lo mismo pasa ahora mismo con la afición del RCD Mallorca si en vez de preguntar por los progenitores, lo haces por Ante Budimir y Martin Valjent. ¿A quién quieres más? Pues a los dos por igual. Y es que tanto el croata como el eslovaco han calado en lo más hondo del aficionado bermellón. Uno por su entrega en las tareas ofensivas, su desparpajo en los área rival y por sus -por ahora- tres goles. El otro, por ser un defensa más que óptimo en Segunda División, que se entiende a la perfección con Raíllo y que se deja el alma -y el riñón- por el escudo balear. Ambos no llevan ni una temporada aquí. Es más, Budimir llegó en el mercado de invierno. Pero tanto el croata como Valjent ya son uno más. Unos jugadores que se han metido al aficionado en el bolsillo en poco tiempo demostrando ser unos profesionales entregados. 

Seguramente si se hiciera una encuesta (la encuesta es real y la podéis contestar en nuestra cuenta de Twitter) para elegir al más querido por la afición -siempre dando a Budimir y Valjent como opciones- la cosa estaría muy reñida. No sólo por sus tareas dentro del terreno de juego. Unas tareas que, por cierto, son de lo mejorcito de esta temporada. Sobre todo si nos centramos en el delantero croata. Cómo baja la pelota, cómo encara, cómo lucha. Budimir es un delantero sobresaliente para el Mallorca. Tanto es así que fue llegar y quitarle el puesto a Àlex López y a Abdón. Pero bueno, ese es otro tema. Lo importante es destacar que tanto dentro como fuera del campo ambos jugadores se dejan querer. Y lo han hecho en tiempo récord.

Ante Budimir conduciendo el balón en el partido ante el Oviedo en Son Moix. Foto: Tooru Shimada.

Valjent, por su parte, dio muestras a principio de temporada del buen central que era. Contundente, rápido. Pero su punto de inflexión fue cuando se dejó -casi literalmente- el riñón en Son Moix en el partido ante el Extremadura que terminó 1-1. La fuerza que el eslovaco demostró, las profesionalidad y la exigencia consigo mismo para no dejar al equipo con diez fue valorado por una afición que se rindió a sus pies. La paradoja de todo esto, de Budimir y Valjent, de papá y mamá, es simple: la necesidad de volver a tener referentes en tu equipo. Jugadores que vas a querer gane o pierda y que son un ejemplo a seguir para tus hijos, sobrinos o para ti mismo. Porque el aficionado del RCD Mallorca necesita ver cómo jugadores extranjeros quieren el escudo como lo haces tú. Y ansían ver que la entidad bermellona, en este caso, haga efectivas las opciones de compra en estos dos jugadores. Ya que, volviendo a la parte deportiva, mantener a Valjent y Budimir un año (o más) sería la noticia más buena y los fichajes más deseables en años.

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