Rayo Vallecano y Huesca ya no son equipo de LaLiga. Un año después vuelven a la Liga 123 después de perder ante Levante y Valencia. La tercera plaza se la jugarán entre Girona, Valladolid, Levante, Villarreal y Celta. 

Era el partido de la jornada sin duda y no defraudó. Hubo goles, 5, ocasiones, nervios y mucha tensión para que al final de los noventa y cinco minutos disputados el Levante levantara los brazos en señal de victoria y con la salvación a tiro. Paco López quiso marcar distancias desde el principio y el Levante se puso las pilas para marcar pronto e incluso pudo ampliar la renta si no falla un penalti su capitán, Morales. Aunque este error ‘durmió’ un poco a los valencianos, el Rayo no terminaba de cuajar en ataque, a pesar de la pelea de Raúl de Tomás. Lo intentaba el delantero rayista, pero sin suerte. Ya en la segunda mitad volvió a marcar el conjunto local, lo que parecía resolver el choque, si bien el Rayo tuvo arrestos para reducir distancias y acercarse en el marcador. Pero entre los errores en ataque rayistas y la falta de contundencia, el Levante consiguió otros dos goles para sentenciar el partido y, quizá, dejar casi descendido a un Rayo que jugó al ataque y que nunca volvió la cara, como le gusta a Paco, pero que falla mucho en defensa y eso le penaliza sobremanera. Los de Vallecas, tras ser derrotados, esperaban una carambola que no se dio porque el Valladolid derrotó al Athletic y de esta forma confirmaba su descenso. Al que horas después siguió el Huesca, que en sólo veinte minutos ya había encajado tres goles, toda una losa imposible de superar. El Valencia fue una apisonadora ante un equipo que saltó al Alcoraz hundido y sabedor de que su futuro estaba escrito. No tuvo historia el partido y el Valencia, tras una primera parte espléndida, se dedicó en la reanudación a dejar pasar el tiempo y a pensar en el Arsenal y en la Europa League. El culpable para llegar a esta situación había sido el Valladolid, que en un ejercicio de fe, lucha y corazón -salpimentado con unas gotas de fortuna en el tramo final- había derrotado al Athletic por la mínima y se escapaba de los puestos peligrosos. Un golazo del canterano Waldo le dio los puntos y quizá la vida. Sí, porque la próxima jornada -la penúltima- será impresionante con los partidos Rayo-Valladolid y Girona-Levante. Vamos, adrenalina para dar y tomar.

Además, como era más que previsible, el Celta derrotó con contundencia a la segunda unidad del Barcelona, que además de las múltiples bajas con las que contaba sufrió la lesión de Dembélè nada más iniciarse el choque. Los más jóvenes lo hicieron bastante bien y aguantaron hasta la segunda mitad, pero Maxi Gómez y Iago Aspas marcaron dos goles para aliviar a los gallegos y sumar tres puntos de oro que le alejan de la parte baja. Para el Barcelona la derrota no significa nada porque Valverde consiguió su objetivo, dar descanso a casi todos los titulares mientras su rival, el Liverpool, necesitó una esfuerzo extra de sus jugadores para vencer al Newcastle en la Premier. La batalla será el martes en Anfield con un puesto en la final de la Champions en juego. También perdió del Atlético, más bien fue goleado por un Espanyol mejor que supo jugar el partido y que puso más intensidad en sus acciones. Los colchoneros aún no han cerrado la segunda plaza, pero lo tienen en la mano.

Continúa la guerra por la cuarta plaza con ventaja momentánea para el Getafe, que derrotó a un Girona que no termina de salir del hoyo y continúa en problemas. Jaime Molina, Mata  y Ángel siguen enchufados y son un quebradero de cabeza para cualquier defensa. Volvieron a golear dos de ellos y la cuarta plaza parece cada vez más cerca. Sería un éxito para el club azulón disputar la Champions. Porque además el Sevilla sufrió un tropiezo inexplicable en su estadio frente a un Leganés superior del minuto uno al noventa. El equipo de Caparrós no dio una a derechas y con esta derrota casi dice adiós a sus opciones de Champions. Desde luego, no parece merecer mucho más por su juego esta campaña. Todavía, por otra parte, tendrá opciones la Real Sociedad de aspirar a la Europa League después de ganar al Alavés, que ha perdido fuelle desde que se conoció que Abelardo no seguiría al frente el próximo año. Los donostiarras marcaron, con suerte, y se dedicaron a defender los ataques de un Alavés negado. Otro que va cuesta abajo es el Betis de Quique Setién, que volvió a perder en Ipurúa frente a un buen Éibar y que además falló un penalti que pudo ser el empate. Muy mal los sevillanos, bien los vascos, y Setién prácticamente fuera del banquillo sevillano. No lo quieren y el equipo va cuesta abajo y sin frenos.

En cuanto al Real Madrid, derrotó a un Villarreal errático y facilón que dejó muchos huecos y concedió oportunidades por sus múltiples errores. Jugaron los más jóvenes en Zidane dejó clara su postura respecto a Bale. No lo convocó y le indicó la puerta de salida, algo que molestó al galés y que refuerza la idea de que éste tiene las horas contadas. Por lo demás, poco que destacar, si acaso el buen partido de Vallejo y Mariano (goleadores), Valverde y Brahim Díaz. La juventud se impuso el día que el Bernabéu homenajeó a Casillas, su mejor portero en toda la historia, esperando una mejoría definitiva tras el infarto de miocardio que sufrió el jueves.

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