El Real Mallorca de Vicente Moreno y el Granada CF de Diego Martínez se verán las caras este próximo martes en lo que será el partido correspondiente a la cuadragésimo primera jornada de competición liguera en la Segunda División española. La cita tendrá lugar a las 21:00 horas en el estadio de Son Moix, y el juez arbitral designado para la contienda será el manchego Dámaso Arcediano Monescillo.

El choque que acontecerá en tierras baleares tiene todos los tintes para ser catalogado como una final anticipada: dos equipos como el bermellón y el nazarí en la cumbre de la categoría, jugándose dos objetivos distintos pero igual de ambiciosos a una moneda. Segundo contra quinto, con el ascenso directo y el play-off para subir a Primera en juego, ¿qué podría salir mal para un espectador neutral?

Al Mallorca le va tocar bailar con la segunda más fea de esta graduación. Salvando las distancias con Osasuna (ya de Primera División), el Granada es claramente uno de los equipos más complicados de batir (si no el que más). Su plantilla, su idea de juego y su entrenador han demostrado durante todo el año por qué están a un sólo paso de volver a la máxima categoría del balompié español. La lista de excelentes jugadores del equipo de Los Cármenes en ocasiones parece infinita. Antonio Puertas, con 11 goles en su haber y una calidad individual que hace temblar a todos los laterales diestros habidos y por haber, Fede Vico, como timón de la línea ofensiva, un inclasificable como Álvaro Vadillo o el mismísimo Rodri en la punta, con todo lo que eso conlleva, son sólo algunos de los “ingredientes” que enriquecen a este Granada, que con todo esto y algo más suele saltar al verde con un 4-2-3-1 evidente en el que las bandas y el juego vertical son el protagonista evidente de dicho sistema. El once de Diego Martínez que intentará asaltar Son Moix puede ser algo así:

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Y por otra parte, el Mallorca. Los de Vicente Moreno tienen el compromiso más complejo de lo que les resta de temporada, pero no estarán sólos. La afición bermellona se ha movilizado para intentar que Son Moix sea una olla a presión de la que nadie salga ileso. La parroquia mallorquinista y todos sus sucedáneos son conscientes de la importancia del partido ante los andaluces, y saben que puede suponer la confirmación para el billete a los play-off, algo que sólo de suceder ya sería un éxito total para un equipo que pese a tener toda la historia que tiene detrás, el año pasado visitaba feudos en la Segunda División B. En lo deportivo, Vicente Moreno afronta el duelo sin bajas significativas y con todas vacas sagradas disponibles para uno de los partidos más importantes de la historia moderna del Real Mallorca. En Son Moix, toda una final.

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