Sevilla y Atlético mandan en LaLiga con dos triunfos y sin ver perforada su portería. Pinchó el Real Madrid frente a un buen Valladolid y el Barcelona aplastó a un Betis flojo a pesar de las ausencias de Suárez, Messi y Dembélè. Betis y Leganés no saben aún lo que es puntuar.

El Atlético ganó por la mínima a un Leganés que no estuvo a la altura. El partido no fue nada del otro mundo, con dos equipos que apenas expusieron y donde las oportunidades de gol cayeron a cuentagotas. Tuvo que ser Vitolo, ya alargada la segunda mitad, el que rematara una buena jugada de Joao Félix para marcar el gol del triunfo. Los de Simeone son expertos en aguantar ventajas mínimas y esta ocasión no iba a ser diferente. Tres puntos y liderato junto al Sevilla. Los de Pellegrino de momento no arrancan: dos derrotas en dos choques en Butarque. Deben mejorar mucho. La cara alegre de la jornada fue la del Barcelona, que aplastó al Betis en una magnífica segunda mitad después de sufrir los primeros cuarenta y cinco minutos. Fekir había adelantado a los béticos en la única llegada clara en la primera mitad, aunque empató Griezzman al borde del descanso. primer tanto del francés, que se destapó tras la reanudación con un golazo y con varias jugadas interesantes. Después golearon Carles Pérez -gran partido del chaval-, Alba y Vidal. Loren redujo distancias con un fantástico disparo por la escuadra. Mal partido del Betis, al que aún le falta mucho para mostrar su nivel y que necesitará mucho trabajo de su técnico, Rubi. El Barcelona mejoró sin sus figuras, con Rakitic en el banquillo y vio cómo debutaba un joven de 16 años, Anssu Fati, que demostró calidad y un desparpajo fuera de lo normal para esa edad y para el entorno en el que debutó. Si no se tuerce puede ser una figura en ciernes.

El Real Madrid se dejó dos puntos de oro en el Bernabéu y ‘calentó’ a Zidane, que consideró poco presentable encajar un gol en los últimos minutos después de sufrir para ponerse por delante. El conjunto blanco tuvo dos caras bien definidas. En la primera mitad los blancos fueron muy superiores a su rival y crearon multitud de ocasiones aunque entre el desacierto de sus jugadores y la buena actuación de Masip el marcador no se movió. Con James y Bale en el equipo titular, junto a Isco, el Madrid creó buen fútbol, pero sin definir. La segunda mitad fue un horror. Los de Zidane hicieron de Doctor Jekyll y Míster Hyde y no dieron pie con bola. Sergio mandó a sus hombres más arriba, a presionar, y el Valladolid creó varias ocasiones de peligro que no resolvió porque el último pase se fallaba. Benzema marcó a falta de menos de diez minutos y todo parecía estar escrito, pero el conjunto vallisoletano tiró de casta, encerró a los blancos y consiguió su premio con el gol de Sergi Guardiola. Un punto de oro para ellos que sabe a gloria y que se suma a los tres obtenidos en Sevilla ante el Betis. Inicio esperanzador para los presididos por Ronaldo. Y malos augurios, otra vez, para el Madrid.

Si la pasada jornada fue más que propicia para los tres conjuntos recién ascendidos, en la segunda no ha sucedido lo mismo. Las dificultades de la máxima categoría comienzan a evidenciarse y ahora toca apretar los dientes y aprender. El Mallorca tuvo que inclinarse ante una Real Sociedad que supo leer mejor el partido. Aguantó al principio y asustó al límite del descanso con un lanzamiento de Oyarzábal que Reina desvió al poste. En la segunda mitad, conforme avanzaban los minutos, logró romper el ritmo de los bermellones y acercarse con peligro al gol. La salida de Isak y Portu le ofreció velocidad y así pudieron marcar un auténtico golazo tras un contragolpe de libro. Moyá, que volvía a casa, blocó un balón y saco rápido para Oyarzábal, que en un toque envió a Odegaard y éste hacia Portu, quien le devolvió el balón para que el noruego hiciera el único tanto del choque. Los de Moreno no supieron ni pudieron acercarse con peligro aunque en un centro chut se estrellaron con el palo de la meta de Moyá. No obstante, el partido del Mallorca fue bueno en general, sobre todo sus primeros veinte minutos, cuando consiguieron encerrar a los vascos. Pero la experiencia en la categoría es un grado y la Real lo supo solucionar. Toca mirar hacia adelante porque hay buenos mimbres para mantener la categoría. Por su parte, el Granada cayó ante el líder Sevilla dejando claro que es un equipo inferior. Los de Lopetegui han comenzado como un tiro y suman ya dos victorias. Y Osasuna, el tercer ascendido, al menos sumó un punto tras empatar en casa frente al Éibar en un choque soporífero.

Donde continúan los problemas es en Valencia. El conjunto de Marcelino cayó en Balaídos ante un Celta muy cambiado respecto a la pasada campaña y con un Denis Suárez estelar. La victoria celeste se produjo por la mínima y debió ser mayor (falló un penalti en el descuento). El conjunto ché no hizo méritos y continúa anclado en su burbuja decadente, al menos en estos inicios de campeonato. En el derbi valenciano el Levante se deshizo contra todo pronóstico de un Villarreal que tiró el partido en cinco minutos penosos. Con 0-1 a favor en la primera mitad contó con innumerables ocasiones para golear a su rival pero todas las erró. Como es habitual, lo pagó en la segunda mitad cometiendo un penalti ‘tonto’ y un error grosero de su portero, lo que le costó los dos goles. Los de Calleja insuflaron aire a un Levante inferior pero que siempre.

Getafe y Athletic empataron a un gol en un partido soso y aburrido que sólo tuvo emoción el primer cuarto de hora. El resto fue infumable. Igualdad también en Vitoria entre Alavés y Espanyol, en este caso sin goles. Nada que comentar tampoco en otro partido oscuro.

 

 

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