Vicente Moreno se ha mostrado positivo en la rueda de prensa previa al partido frente al Alavés. Un partido que se encara con pocos días de descanso, algo que a Moreno no le afecta puesto que “las reglas son iguales para todos los equipos”. Por primera vez en lo que va de temporada, el Mallorca disputará el encuentro desde los puestos de descenso (es 19o con 4 puntos), pero Moreno asegura que “todo lo que sea ponerse nervioso o no ser capaces de rendir en las circunstancias que supone jugar en Primera será tirarnos piedras sobre nuestro tejado”.

El técnico valenciano remarca que “la diferencia a día de hoy de estar 3 puntos en la
clasificación es muy notable, y nosotros hemos tenido oportunidad de sumarlos en algunos partidos”. Sin embargo, la realidad es que el equipo lleva 5 partidos consecutivos sin ganar, aunque para Moreno “no es algo que nos afecta en exceso; en Segunda B también estuvimos 5 partidos sin ganar, y no tenemos por qué tener una sensación de victimismo”. Mucha parte de esta mala racha de resultados pasa por la poca suerte del equipo en ataque, aunque hoy el nombre de la mañana ha sido Trajkovski, el cuál está todavía lejos de llegar a su mejor nivel: “Trajkovski es buen jugador, tiene nivel; hay gente a la que le puede costar más adaptarse, por muchos factores, y si se juntan igual no puedes rendir como te gustaría”. Moreno confía en él, y es cuestión de tiempo que el macedonio se vuelva diferencial para el equipo.

De momento, a Vicente se le ve “a gusto”. Bueno, según ha matizado él, “tranquilo y nervioso al mismo tiempo”. Lejos de compartir la ansiedad que parece empezar a establecerse en la afición por la falta de puntos, Vicente maneja simultaneamente la tranquilidad y la inconformidad: “Si las cosas no salen estoy tranquilo porque yo y el equipo lo damos todo, pero si estuviéramos primeros estaría nervioso porque vería cosas a mejorar”. No es una cuestión de tiempo; más bien, una cuestión de suerte lo que le falta al equipo. No esperen ver a un Moreno desquiciado ni mucho menos; contento con su trabajo y el del equipo (y con toda la razón), el entrenador enfoca el encuentro del próximo domingo con serenidad, esperando más que recuperar sensaciones, pues estas nunca se han ido, recuperar unos puntos que al equipo se le han escurrido de las manos.

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