Si existe un nexo de unión entre los dos últimos partidos ante Getafe y Atlético de Madrid, más allá del pobre resultado, es el boquete defensivo. Los fantasmas que parecían haber desaparecido con el descenso a Segunda división B, que incurrían en constantes errores de concentración, falta de vigilancia en segundas jugadas y concesiones constantes a los atacantes rivales, parece estar reviviendo. Dinamitado por las bajas de Raíllo, Sedlar y Baba Rahman, la defensa mallorquinista está en paños menores y los rivales lo están aprovechando: en esta semana de doble jornada, los bermellones han concedido 6 goles.

La repentina lesión de Antonio Raíllo es la más sensible de todas ellas. Sin Sedlar y con Xisco Campos a sus 37 años, siendo el jugador más longevo en jugar en Primera división tras la Guerra Civil española, Valjent debe hacer horas extras. Y ante dobles delanteras de altísimo, como Jorge Molina-Jaime Mata y Diego Costa-Joao Felix, no es suficiente. Pese a sus esfuerzos e intachable actitud, el capitán mallorquinista no está a la altura de la categoría, donde el nivel medio es cada vez más alto y la competitividad más feroz.

Xisco Campos, a sus 37 años, está sufriendo la exigencia de la élite.

No había llegado a la media hora de su segundo partido como bermellón cuando Baba Rahma cayó lesionado. Tras su llegada, aprovechó la ausencia de Lumor, atascado en su Ghana natal, para ganarse el puesto que antes o después hubiese ocupado. Ante el Athletic rindió a las mil maravillas, y su inicio en el Coliseum no fue para nada malo. Ahora le esperan dos meses en el dique seco, tras sufrir una rotura parcial del ligamento de la rodilla. Lumor ha recuperado su puesto, pero sobre su cabeza vuela un nubarrón de incertidumbre. Su inicio de temporada deja mucho que desear y es el causante del gran boquete de la defensa mallorquinista. Tanto el Getafe como el Atleti abusaron del ataque por su banda y no supo solventar ninguna situación satisfactoriamente. Para más inri, su aportación ofensiva es más bien discreta. Las opciones de Vicente si decide sentar al ghanés son Fran Gámez a pierna cambiada u Ocaña, del filial.

Por si fuera poco, al Mallorca le crecen los enanos. A la mala fortuna con los palos y los constantes penaltis en contra, uno de sus mayores activos durante las primeras jornadas parece haber bajado su rendimiento. Idrissu Baba, que inició la camapaña como un tiro, al nivel de su final ante el Deportivo, está cometiendo fallos impropios de su juego. La salida de balón es torpe y lenta, provocando pérdidas en zonas imperdonables ante equipos de tanto calibre. Para realzar el ánimo y el fútbol de los isleños, es vital que Baba se liberé de presiones y vuelva a rayar su mejor nivel.

Baba empezó la temporada siendo el mejor jugador de los bermellones.

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