Varapalo en el Visit Mallorca Estadi. El RCD Mallorca ha empatado 1-1 ante el CD Leganés en uno de los peores partidos de la temporada. Justo cuando el equipo de Vicente Moreno debía dar un puñetazo sobre la mesa para salir del descenso, dicho objetivo se le pone muy cuesta arriba. Un tempranero gol de Salva Sevilla daba muchas esperanzas a todo el mallorquinismo. Y es que con una victoria, los bermellones salían del descenso. El Leganés, por su parte, ha conseguido sumar un punto que evita su hundimiento tras cuajar un gran encuentro. Mal partido de un Mallorca que apura sus opciones de salvación.

La primera parte fue del equipo visitante. Los de Javier Aguirre -con Toni Amor dirigiendo- llevaron la iniciativa y desde el minuto uno fueron a por el partido. Parece que dicho planteamiento sorprendió al Mallorca, que tardó lo suyo en reaccionar. Óscar Rodríguez, por parte del Leganés, fue de lo mejor en esos primeros instantes. Pero el fútbol es muy traidor y esta vez el beneficiario sería el equipo bermellón. En un ataque prometedor -el primero- por la banda izquierda terminó con una falta al borde del área. De esas que se deben aprovechar. Y así lo hizo Salva Sevilla. Engañó a todos y marcó el 1-0 transformando el libre directo por debajo de la barrera. Al Mallorca le costó, aún yendo ya por delante en el marcador, sacar el balón jugado. Vicente Moreno buscaba cambios para romper el dominio del equipo madrileño cambiando de banda constantemente a Take y Cucho. Tanta internada del Leganés, se transformó en ocasiones claras. Amadou y Aitor Ruibal hicieron trabajar a Reina con disparos muy peligrosos. No obstante, y tras mucho sufrimiento, el conjunto balear se iba al descanso por delante en el marcador. No fue, ni por asomo, los mejores minutos de los pupilos de Moreno.

El paso por los vestuarios no supuso un cambio en el juego local. El Leganés mantuvo la dinámica ofensiva y Vicente Moreno optó por cambiar el sistema –con la entrada de Xisco Campos- y jugar con cinco atrás, tal y como se hizo en el Estadio de La Cerámica. La idea era clara: intentar matar el partido al contraataque. El equipo madrileño se hizo dueño y señor del balón y el Mallorca esperó su oportunidad. Entre mucho sufrimiento, los bermellones cuajaron alguna buena triangulación con Kubo, Pozo y Cucho. Jugadas, sin embargo, que no llegaban a nada. La sensación de agobio era continua, y es que el Leganés no se cansaba de apretar en busca del empate. Un empate que Carrillo casi consigue, de esos centros que solo tienes que hacer un pase al fondo de la red, pero Reina hizo de las suyas para salvar al equipo local. No hubo reacción del Mallorca y los últimos minutos fueron de infarto. Un final donde se vio el golazo de falta de Óscar Rodríguez para empatar el encuentro y dejar a ambos equipos en la cuerda floza.

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