Guiem Vallori ha puesto punto y final no sólo a su etapa como jugador del Atlético Baleares. El central mallorquín cuelga las botas tras defender durante los últimos cuatro año la elástica blanquiazul, rozando la gloria de Segunda División en varias ocasiones, así como el descenso a Tercera. “Feliz por terminar mi carrera en la isla, junto a mi familia en este club que apostó por mí y triste por no jugar ni un minuto en play-off y no lograr el ascenso en dos años, ha sido duro”, asegura Vallori en un acto de despedida junto con Ingo Volckmann. El malorquín ha querido zanjar todo tipo de polémica con Manix Mandiola y ha negado cualquier discusión con el técnico vasco en Málaga: “Es falso que tuviera una discusión en Málaga, ni discusión ni empujones ni nada con Manix. Tengo carácter pero hay líneas que jamás superaré siendo entrenador y profesor porque hay valores que si los enseñas a los niños no puedes dar más ejemplo”.

“Lo mejor de este año ha sido volver al Estadio, la gente llegaba antes que el equipo para estar otra vez en casa, poder estar capitán nunca se me olvidará y lo que eliminaría es que cuando mejor iban las cosas se buscó polémica y confrontación que no ha sido lo correcto por el objetivo del club”, continua Vallori tras hacer un breve balance sobre su última temporada como jugador del Atlético Baleares. Un Vallori, insiste, dolido por cómo ha terminado la temporada. Sin ascenso a Segunda División y con él en un claro segundo plano en el equipo: “Ojalá hubiera acabado mi carrera con el ascenso, si el año pasado hubiéramos remontado contra el Mirandés me hubiera retirado pero quise intentarlo un año más y este es el momento”. 

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