La UD Almería visitó el estadio de Son Moix para medir fuerzas ante el RCD Mallorca en lo que fue el partido correspondiente a la vigesimosexta jornada de campeonato en la Liga Smartbank. Dicho duelo se saldó con una victoria (2-0) para los de casa, que consiguieron tres puntos de oro en una toda una final por el ascenso.

Luis García Plaza mandó un mensaje claro: los once de confianza no se tocan. Reina, Gámez, Valjent, Raíllo, Oliván, Sevilla, Iñigo, Antonio, Dani, Amath y Abdón volvieron a ser los elegidos, como ya sucediera ante el Espanyol. Joan Sastre y Baba, recuperados esta semana, arrancaron en el banco. Por su parte, José Gomes volvió a sus clásicas rotaciones y varió a nueve hombres en un esquema en el que Corpas, Lazo y Sadiq se presentaban como principales amenazas.

El Mallorca salió como un tiro al campo. A base del dominio de la pelota y de buenas transiciones ofensivas, poco tardaron los locales en incomodar las inmediaciones del arco andaluz. Pasado el cuarto de hora, el Almería se sacudió el acoso de los rojillos con un par se llegadas interesantes por banda, que bien pudieron suponer un peligro real en las botas de José Corpas y compañía. Ambas retaguardias se mostraron infranqueables en el primer tramo de un primer acto que terminó con un penalti favorable al Mallorca, cometido por Maras y transformado por Abdón Prats, que adelantó a su equipo con su séptimo gol.

El pretexto de la segunda parte era el siguiente: el Almería estaba por detrás sin merecerlo y los de Gomes debían ponerse manos a la obra para remediarlo. Por el otro costado, el Mallorca, con la renta mínima de su lado y con la idea de mejorar sus prestaciones. Los que hoy vestían de amarillo empezaron dominando, como no podía ser de otro modo. Raíllo y Valjent cuajaron excelentes minutos defensivos en los que ni Umar Sadiq pudo ser diferencial. Cuando las ideas del Mallorca a la contra empezaban a menguar, Salva Sevilla se inventó uno de los mejores goles de su carrera tras una espectacular jugada colectiva. El andaluz dejó sentados a dos rivales con un amago dentro del área que culminó con un ajustado disparo ante el que nada pudo hacer Makaridze. El Mallorca supo guardar la ropa a partir de ese instante y, aunque el Almería se pudo meter en el partido, los bermellones aguantaron su doble renta hasta el final. Russo, Cufré y Álvaro refrescaron el pulmón del trabajo en la parte final de un duelo que terminaría con el 2-0 campeando en el electrónico.

El Mallorca gana el partido, gana el golaverage ante un rival directo por el ascenso directo y recupera el liderato que ha tenido el Dream Team de Vicente Moreno durante un par de horas. Quizás sin merecer el 2-0, pero con mucho esfuerzo y con mucho oficio, los de LGP vuelven a la senda de las buenas sensaciones en una liga a la que cada vez le quedan menos jornadas. A dos del Espanyol, a cinco del Almería y con ganas de seguir demostrando que el Mallorca puede seguir demostrando ser el mejor de toda esta Segunda División.

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