Pocas cosas cambian en LaLiga. El líder, el Atlético, sumó tres nuevos puntos y mantiene su fortaleza a la vez que el Barcelona golea a un débil Alavés con Messi enganchado. También suma de tres el Sevilla, sin merecerlo ante el Huesca, y la pelea por no descender se agita tras el empate entre Valladolid y Éibar que no saca a ninguno de pobre.

El empate del Atlético en su estadio frente al Celta fue una simple piedra en el camino que ya quedó atrás. En un terreno complicado y ante un rival duro, motivado y europeo, el Granada, los de Simeone fueron capaces de romper el cerco, ponerse por delante y, después de verse igualados, sentenciar el choque con un tanto de Correa. Triunfo vital, de enjundia, que permite a los atléticos sonreír y mirar con optimismo a ese futuro que parece esperarles con el título de LaLiga en el bolsillo. No tuvo opciones el Granada a pesar de no bajar nunca la cabeza porque el Atlético es un grupo afinado que se crece ante las adversidades. Vio cómo le igualaban el partido y se fue al ataque buscando el segundo, que finalmente logró con la fortuna al lado. Tres nuevos puntos que logra el líder, que jugó con muchas bajas por lesión, sanción o coronavirus, y que permite señalar, sin lugar a equivocaciones, que la longitud de la plantilla formada por Simeone este año y la semejanza entre todos sus jugadores le hacen favorito número uno al título.

Victoria contundente del Barcelona ante un Alavés que aguantó poco más de un tiempo. Messi se puso la capa de organizador y de matador, se echó al equipo a la cabeza, dirigió a su equipo y, para rematar la faena como si estuviera en Las Ventas, destrozó las redes de Pacheco con un soberbio golazo desde treinta metros. Es evidente que el argentino ha recobrado su mejor fútbol y está más que enchufado ante el choque del martes ante el PSG en Champions. Pero será necesario que alguien, sobre todo en defensa, eche una mano al capitán porque no se pueden cometer atrás los fallos que habitualmente cuestan goles, sobre todo ante los equipos top. En general, la actuación coral de los blaugranas fue positiva y sólo hay que esperar que el próximo martes mantengan el nivel, quizás reforzados con la presencia de Piqué, parece que ya restablecido de su larga lesión. Por otra parte, el Sevilla siguió también sumando. Pero con muchos problemas y aún más fortuna. Derrotó al Huesca con un buen gol de delantero centro de Munir, pero le debe los puntos a su portero, Bono, que hizo tres paradas antológicas que desquiciaron a los oscenses. Merecieron más los de Pacheta, sin duda, pero lo que cuenta son los goles. Y por ahí se le está escapando la permanencia al Huesca.

En un partido vital para el descenso, Éibar y Valladolid se repartieron los puntos después de una lucha intensa. El empate no saca de pobre a ninguno, más bien todo lo contrario. Aunque peor hubiera sudo la derrota. Ambos seguirán abajo una semana más con la espada de Damocles del descenso sobre sus cabezas. Y uno que ya no tendrá tantos problemas será el ya ex-técnico del Elche, Jorge Almirón, que dimitió tras sumar una nueva derrota en Vigo ante el Celta. Fran Escrivá ha sido el elegido para sentarse en el banquillo ilicitano y necesitará mucho trabajo y más suerte para sacar a su equipo del hoyo en el que se encuentra metido, como el Huesca. Y la tarea no es nada sencilla. Para concluir con la zona baja, el Osasuna dio un golpe sobre la mesa en Orriols y derrotó a un Levante que llegaba en buen momento para salir de la zona peligrosa y alejarse. Diez puntos de los últimos quince ha obtenido el grupo de Arrasate, que parece haber dado con la tecla.

Victoria fácil del Real Madrid ante un Valencia muy flojito en defensa y nulo en ataque. Recuperó Zidane a Carvajal, Modric y Lucas y volvió a perder al lateral, que tuvo que retirarse con molestias. No dio para más el partido, que tampoco pasará a la historia si no es por el segundo gol de Mendy en LaLiga después del que le marcó entre semana al Getafe en partido aplazado. Y derrota precisamente del Getafe ante una Real Sociedad que fue mejor y que supo marcar un gol casi al final de la primera mitad. El conjunto de Bordalás, que terminó expulsado, se está metiendo en líos, al revés que los donostiarras, que vuelven a conseguir dos triunfos consecutivos después de tres meses para acechar la quinta plaza. Y lo peor de los madrileños no fue la derrota, sino la pésima relación que mantienen su presidente y el entrenador, que aún tiene otro año de contrato. Y triunfo importante para el Betis ante un rival directo, el Villarreal, que le permite no perder rueda en su lucha europea.

Esta noche concluye la jornada con el Cádiz-Athletic, partido que se prevé igualado y con pocos goles. 

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