Echo la vista atrás y mi memoria, un tanto limitada, encuentra dificultades para recordar el último atacante bermellón que anotase con una cierta regularidad, que asegurase una determinada cifra de goles a final de temporada. A bote pronto y siendo generosos, quizás Gerard Moreno (12 goles/32 partidos) sea ese último vestigio de delantero realmente goleador que queda en Son Moix. Hoy destaca en La Liga liderando, junto a otro ex-bermellón como Jose Manuel Jurado, al RCD Espanyol.

En las últimas 6 temporadas, tan solo Tomer Hemed, Webó y el propio Gerard han alcanzado dobles cifras goleadoras.

Con Brandon Thomas en un mal momento goleador y anímico, Óscar Díaz totalmente fuera de rodaje, un Lekic al que nadie nutre de balones aéreos y la pobre aportación del resto de jugadores de ataque, tanto extremos como Juan Domínguez, al que, en su día, Javier Olaizola cargó de responsabilidad llegadora, parece imposible no bajar la cabeza. Literal y figuradamente. En un filial que ha resurgido y se ha acomodado en la mitad de la tabla, sin la sofocante presión del descenso, los jóvenes empiezan a soltarse y a demostrar de que pasta están hechos. Y ante la irritante e inacabable falta de gol, la grada ya murmulla los nombres de Cedric Omoigui y Caye Quintana, buscando una bocanada de aire fresco como última bala.

El nigeriano es un viejo conocido de Son Bibiloni. Desde que fichase por el Mallorca en 2009, se ha hartado de marcar goles con las categorías inferiores y el filial, siendo en la 2014/2015 el máximo goleador del grupo III de segunda B con 17 dianas. Tras un año cedido en el Valencia Mestalla y superar dos graves lesiones consecutivas de rodilla, Cedric se levantó. Una prueba más de su profesionalidad y fuerza de voluntad. Su posible subida al primer equipo lleva tiempo sobrevolando las cabezas de los entrenadores que han pasado por los banquillos de la isla, ante lo que se ha mantenido en su linea de trabajo con el filial, ajeno a la presión. Otra prueba más.

Cedric ha crecido y madurado en la categoría de bronce y, desde su recuperación, parece preparado para dar el salto. Barjuan tendrá que demostrar hasta donde está dispuesto a arriesgar para solventar los problemas de su equipo y conseguir la salvación.

Cedric ha anotado 7 goles en lo que va de temporada.

En el otro costado, Cayetano Quintana no ha hecho más que aterrizar, pero ya ha causado efecto en el filial. El delantero onubense se desvinculó del Racing de Santander para afinar su puntería en la isla. De momento, cuatro son las dianas en tan solo 9 partidos. Números no brillantes pero si esperanzadores para un equipo que se ha quedado sin anotar en 16 ocasiones esta temporada.

Caye cuenta con experiencia en segunda división jugando para el Recreativo de Huelva. Antes de debutar en la categoría de plata, además, estuvo bajo las ordenes del recién nombrado entrenador del Mallorca. Barjuan le incluyó en la plantilla, aunque dio le dio relevancia alguna al delantero. Ahora, el técnico catalán podría brindarle por fin la oportunidad que nuca le dio.