El Mallorca visitó el Carlos Belmonte para disputar el partido correspondiente a la vigesimocuarta jornada de liga ante el Albacete. El conjunto balear consiguió una nueva victoria (0-1) tras un apretado encuentro en el que un solitario gol de Amath Ndiaye marco la diferencia final.

Luis García contaba con nuevas armas. Víctor Mollejo y Álvaro Giménez arrancaban desde el banquillo una noche de fútbol en la que el bando bermellón formó con Reina, Russo, Raíllo, Oliván, Sánchez, Mboula, Dani, Iñigo, Salva, Amath y Abdón Prats en una especie de 3-5-2 en el que las permutas eran constantes. Las bajas en el carril derecho obligaron a Antonio a desempeñarse en una posición que le resultó nueva y cómoda a partes iguales. Por su parte, el Albacete llegaba tras no haber perdido aún en este 2021 y con la amenaza de jugadores en buen estado de forma como Manu Fuster, Álvaro o Roman Zozulia.

Desde los primeros compases de partido el Albacete dejó claras sus intenciones de vender bien cara su piel, e incomodo en salida de balón a la vez a un Mallorca que entendió bien rápido qué clase de partido estaba por disputarse. Álvaro Jiménez fue el mejor de los locales y tuvo la ocasión más clara de la primera parte. La mala fortuna caminó de la mano de los manchegos durante los 90 minutos, y cuando no se habían cumplido los primeros 40, Nicolás Gorosito fue amonestado con su segunda tarjeta amarilla y se vio obligado a encarar el túnel de vestuarios antes de hora.

Con un hombre más sobre el césped, los de LGP dieron un paso al frente y empezaron a gozar de buenos tramos de fútbol, en los que acabarían encontrando el premio. Justo antes de llegar a la hora de partido, Amath Ndiaye se aprovechó de un rocambolesco rebote para adelantar a los de rojo y firmar así su sexto gol en la presente campaña. A partir del gol, el Mallorca encontraría el camino a nuevas ocasiones, ya con Álvaro y Mollejo debutando como nuevos integrantes del equipo. El Albacete consiguió no caer a la lona encajando un segundo tanto, y en el tramo final se encontró con una pena máxima que repelería el palo derecho de Manolo Reina tras una buena aunque errada ejecución por parte del propio Jiménez. El 0-1 fue definitivo pese a que los de Alejandro Menéndez lucharon hasta el último segundo.

El Mallorca vuelve a dar un nuevo golpe sobre la mesa y se coloca con seis puntos de diferencia sobre el todopoderoso e invencible RCD Espanyol, que deberá hacer lo propio en el Anxo Carro de Lugo para que el equipo del pueblo no se les escape definitivamente. Por su parte, los de LGP se pueden concentrar ya en las dos próximas semanas, marcadas a fuego en el calendario, en las que se encontrarán con los pericos y con la UD Almería.