El RCD Mallorca visitó el Heliodoro Rodríguez López de Tenerife para medirse al conjunto canario en lo que fue el partido correspondiente a la cuadragésima jornada de campeonato para ambas escuadras. El choque se resolvió con una victoria (0-1) para los mallorquines, que festejaron el ascenso conseguido en el día de ayer tras el pinchazo del Almería en Cartagonova.

La resaca del objetivo ya cumplido y la intrascendencia que fue cogiendo el encuentro durante las últimas horas llevaron a Luis García Plaza a plantear un once totalmente alternativo. Parera, Sastre, Russo, Sedlar, Cufré, Baba, De Galarreta, Febas, Mollejo, Trajkovski y Mboula fueron los elegidos en una formación absolutamente inédita. Por la otra parte, un Tenerife que tampoco se jugaba nada saltó al campo con una formación algo más reconocible, en la que destacó la ausencia de Fran Sol y la presencia del ex balearico Samuel Shashoua.

La primera parte fue todo lo contrario a lo esperado: el Mallorca tuvo la posesión y el control de los primeros minutos. Las ocasiones claras se contaron con los dedos de una mano, siendo las más claras obra de un más que notable Víctor Mollejo. Jon Serantes logró retrasar lo que parecía inevitable con un par de intervenciones de categoría. Y es que corría el minuto 43 cuando el canterano del Atlético de Madrid enganchó con la cabeza un saque de esquina botado por Trajkovski para anotar el primer tanto de la noche. Y tras el segundo gol del atacante manchego se llegó al descanso, con un 0-1 más que merecido campeando en el electrónico.

La segunda parte le sirvió al equipo de casa para estirarse y para ir encontrando las vías hacia la portería de un Miquel Parera que demostró que quiere cerrar su ciclo como bermellón dejando un buen sabor de boca. El guardameta de Manacor fue de lo mejor del elenco balear, que encontró también sus oportunidades en las botas Jordi Mboula y compañía. Marc Cardona, Murilo, Lago Junior, Antonio Sánchez y Dani Rodríguez fueron las piernas de refresco que LGP incorporó a un partido en el que el Mallorca no tuvo que sudar en exceso.

El 0-1 resultó definitivo e inamovible. El Mallorca sumó otra victoria más en una temporada de 78 puntos (a falta de dos encuentros) que ya está cogiendo sitio en los libros de historia del club palmesano. Ya lo dijo Dani Rodríguez entre risas: «me hace ilusión ganar el campeonato». Y entre broma y broma, el Mallorca y la verdad se asoman.