Esta semana, aprovechando el final de la pretemporada, he tenido el placer de hablar con Xavi Calm, míster del Atlético Baleares. Sin duda, ha sido una grata sorpresa conocer un poco más a un entrenador que rompió todos los esquemas la temporada pasada y que revalorizó el trabajo de un segundo entrenador. 

Xavi, acaba la pretemporada ¿Cuáles han sido las sensaciones? «Ha sido una pretemporada donde había bastantes jugadores nuevos. Con muchas sesiones y partidos. Ha habido mucha carga de trabajo que se hace un poco larga. Esta semana ya estamos en la jornada uno y lo que buscamos es conseguir los primeros tres puntos».

La temporada pasada fue más difícil ver tu modelo de juego ya que empezaste como segundo míster. ¿Qué modelo de juego veremos? «Tendremos que adaptarnos un poco a los campos a los que nos encontramos: Nàstic, Albacete, etc. Sí que vamos a defender bien, estar juntos, eso es lo más importante: estar sólidos como bloque y darle mucha importancia al colectivo. Cuando tienes un grupo con tanto talento y tanta calidad, el grupo y el colectivo da un plus y debemos conseguirlo. Con balón, saber siempre lo que es mejor: si transitar o no, si madurar el ataque. También trabajar mucho el ataque por bandas, me gusta llegar con gente al área y dominar las vigilancias. Poco a poco se han visto mejor a lo largo de la pretemporada y vamos a intentar llegar al nivel óptimo».

Das a entender que el plan de partido va en función de tus jugadores más que del equipo rival. «Lo más importante es que nosotros sepamos lo que debemos hacer. Del rival siempre estamos atentos de lo que hace, de la estrategia, movimientos que van a hacer, para que no te pillen por sorpresa. Queremos imponer nuestro juego y que nuestros jugadores destaquen por sus habilidades y darles situaciones que sean favorables».

Xavi Calm, en el Trofeo Nicolás Brondo el pasado domingo.
Xavi Calm, en el Trofeo Nicolás Brondo el pasado domingo.

Escribía el otro día sobre el aspecto psicológico y el psicólogo deportivo tanto en fútbol base como en alto rendimiento. ¿Crees que es importante trabajarlo? ¿Cómo lo trabajáis? «La temporada pasada hicimos bastantes dinámicas de grupo. Cada semana solíamos hacer juegos y diferentes actividades para fomentar la cohesión de grupo que era muy importante por la situación en la que estábamos: de angustia y nervios más que de otra cosa. Intentamos desbloquear al jugador y repercutir en ellos y en los compañeros. Para mí es muy importante la psicología y el estado anímico de cada jugador. La gente se piensa que el estado de forma de un jugador es el físico. Sí que hay una parte de estado físico a nivel de forma, pero lo más importante para mí es el tema anímico: que esté bien en casa, donde vive, que llegue a casa con una sonrisa después del trabajo, y que esté a gusto en el club».

Eso sí que lo pudimos notar la temporada pasada y creo que la valoración fue muy positiva. «También los resultados te ayudan muchísimo. Los lunes son muy diferentes a la hora de trabajar en función del resultado. Sí que quedamos en venir cada día a trabajar, a darlo todo, con el máximo interés, a estar muy atento a lo que trabajamos, olvidarse del COVID, de la presión del resultado y hasta del fútbol. A veces es muy importante dar un paseo con tus hijos, con tu pareja, para desconectar. Necesitas estar fresco y bien. Si uno no está contento y feliz, no va a rendir ni en el fútbol ni en ningún trabajo».

Cada año surgen tecnologías novedosas aplicadas a nuestras funciones como entrenadores y entrenadores de porteros. Mandiola ya dejó claro que no creía en estas cosas. ¿Las utilizas, crees que son buena herramienta? «Sí que las utilizamos y creo que son importantes en nuestro día a día. Si no las trabajas creo que partes con una desventaja respecto a quien sí las usa. Sí que es cierto que me gusta dar poca información al jugador, dar cuatro claves del rival y no darle mucha información porque, al final, tanta información es difícil de asimilar. Nosotros como cuerpo técnico la ordenamos, la valoramos y después se la transmitimos».

Entiendo que cribáis esta información y después se la transmitís a la plantilla. «Utilizamos un día a la semana para ver al rival y otro día a balón parado. Alguna vez mostramos algo de nuestro equipo para ver cosas positivas y negativas, pero intentamos que sea muy corto y al grano porque el jugador quiere jugar. Sí que va bien saber tácticamente lo que te vas a encontrar pero si te pasas de información el efecto es negativo».

Siempre comento la importancia del cuerpo técnico. Paco López le da una especial importancia a Nico Bosch, su entrenador de porteros: modifica tareas, junto a los porteros prepara las ABP, etc. ¿Qué peso tiene Marc Antoni para vosotros? «Marc Antoni es el responsable de la preparación de porteros. Además, prepara todo en sentido acorde a lo que pensamos Joan [Vich] y yo. Su opinión es importante, no solo tácticamente, también en funcionamiento de equipo, del día a día, de horarios. Él estuvo jugando muchos años, llegó a la selección española también y sabe cómo funciona un vestuario. Para mí es importante tener opiniones de calidad como son las de Marc Antoni».

¿Qué le pides a un portero de tu equipo? «Tenemos dos grandes porteros. Les pido que transmitan seguridad. Para el equipo es muy importante notar que el portero está ahí y que puede confiar en él. Cuando no confían en el portero se nota mucho en las sensaciones del equipo. Tenemos la suerte de que el equipo confía en los dos y es un placer verlos entrenar cada día, no solo como porteros también como personas».

Justo eso iba a comentarte. La sintonía y el buen ambiente entre Xavi y René es raro encontrarlo ¿Cómo lo gestionas? «Es un lujo porque cuesta encontrar esta relación, pero al final el colectivo es el que te da un plus más. Por mucha calidad o talento que tengas, el colectivo es el que te gana partidos. Te puede ayudar la calidad o el talento, pero el trabajo como grupo es esencial. Somos 20 y solo juegan 11 por ello es tan importante este tipo de relaciones. Hay muchas más dentro del equipo. Es un grupo sano y eso es clave para conseguir objetivos».

El club ha crecido mucho tanto en la sección femenina como en el fútbol base. ¿El ascenso a DH repercute positivamente en el primer equipo? ¿Cómo lo valoráis Jordi y tú? «El club tanto en femenino como en fútbol base ha crecido muchísimo. El trabajo es increíble. Para mí, es esencial tener un buen fútbol base y en este caso lo podemos trasladar al equipo femenino, porque al final es la esencia de un club. Entrené muchos años en fútbol base y sé lo importante que es y para nosotros es un placer contar con jugadores y ellos saben que en cualquier momento pueden venir a entrenar o ser convocados. Ahora mismo, la situación como club es perfecta en cuanto a fútbol base y primer equipo femenino. Tenemos que aprovecharlo».