El mes de septiembre ha arrancado con un parón de selecciones en el que varios jugadores bermellones han sido llamados para defender la elástica de su país. El parón llegó justo después de un momento muy dulce para el mallorquinismo, tras cosechar su segunda victoria consecutiva y de confirmar un 7/9 que ofrecen un buen colchón respecto a la zona baja de la tabla, además de dar cierta tranquilidad para afrontar un septiembre que se prevé complicado.

Este sábado, como en la anterior salida de la isla, toca visitar el País Vasco, aunque esta vez el rival es el Athletic Club. Cita complicadísima para los de Luis García en uno de los templos del fútbol español y ante un conjunto que, como el Mallorca, aún no conoce la derrota esta temporada. Los leones empataron en la primera fecha de liga en el Martínez Valero e hicieron lo propio en casa ante el FC Barcelona gracias a una gran actuación colectiva, dos puntos que hicieron buenos en la salida a Balaídos, donde un solitario tanto de Iñaki Williams les valió para empezar a sumar de tres. Ambos equipos llegan en buena dinámica y evidenciando una capacidad competitiva que promete un encuentro muy disputado.

Al volver a casa la visita no será más asequible, pues el Villarreal, que acaba de hacer la mejor campaña de su historia con la consecución de la Europa League y la consiguiente clasificación a la copa continental más importante del mundo, la Uefa Champions League, visita el feudo mallorquinista. Partido muy tenso el que se vivirá en Son Moix por aquella rivalidad surgida en 2010, cuando los groguets ocuparon la plaza de Europa League que el Mallorca se había ganado en el campo con unas formas más que discutibles. A pesar del nivel del oponente el Mallorca siempre ha conseguido ponerle las cosas muy difíciles al submarino, que no cosecha una victoria en Son Moix desde un 2-3 en mayo del 2009. Desde entonces, 3 victorias y un empate para los de casa, que buscarán ampliar esta racha ante un rival que será recibido de manera hostil. El Villarreal, por su parte, deberá encontrar una victoria que hasta ahora se le resiste, tres empates en tres partidos que son insuficientes para las aspiraciones del club castellonense.

Con algún punto más en el saco, esperemos, y en jornada intersemanal, visitará el Mallorca el recién remodelado Santiago Bernabéu para intentar batir a un Madrid que si bien no tiene la mejor plantilla de su historia siempre supone un partido en el que sacar un buen botín se antoja complicadísimo y depende de sacar un sobresaliente en todas las facetas del juego. Es cierto que tanto el Real Madrid como el Villarreal llegarán con algo menos de piernas que los jugadores del Mallorca, pues ambos equipos comienzan su andadura europea pocos días antes de medirse a los bermellones.

Tres equipos con aspiraciones europeas esperan al Mallorca en septiembre, mes en el que podremos ver a nuevas incorporaciones como Hoppe, Kangin, Jaume Costa y quién sabe si Dominik Greif. El mes finalizará con la visita de Osasuna, que no tiene el cartel de los otros rivales, pero bien es sabido que siempre oponen resistencia. Veremos cómo reacciona el Mallorca a estos duelos y al finalizar el mes quizás este equipo puede ser una revelación como vaticinaba Vicente Moreno hace poco más de una semana.