El Real Mallorca visitará este próximo sábado el Reale Arena de San Sebastián para medirse a la Real Sociedad de Imanol Alguacil. El encuentro entre vascos y baleares supondrá el partido correspondiente a la novena jornada de campeonato y será dirigido por el asturiano Pablo González Fuertes. Las dudas se ciernen sobre la cabeza de Luis García Plaza, que deberá afrontar este reanudación liguera con un inusual manojo de bajas. A Antonio Raíllo, Aleksandr Sedlar y Takefusa Kubo se les han sumado la seria duda de Jaume Costa y la más que probable ausencia de Idrissu Baba y Matthew Hoppe, recién llegados de sus compromisos internacionales en los que se han recorrido medio mundo. Se espera que Brian Oliván tenga la oportunidad de sustituir a Costa en un once en el que el barcelonés podría formar junto a Greif, Maffeo, Valjent, Russo, Battaglia, De Galarreta, Salva Sevilla, Dani Rodríguez, Kang-In Lee y Fer Niño.

Por su parte, en el norte de España espera uno de los mejores rivales de la categoría, el penúltimo campeón de la Copa y un estadio en el que los bermellones no consiguen un verde desde el año 2003. La Real Sociedad es un equipo alegre, vertical e incisivo. Los de Anoeta son terceros empatados a puntos con los dos primeros, llevan nueve encuentros sin conocer la derrota y han dejado su casillero a cero en sus últimos cuatro duelos como anfitriones. El 4-2-3-1 es el esquema fetiche de un Imanol Alguacil que encuentra a sus jugadores clave en Martin Zubimendi, Mikel Merino, Alexander Isak y Mikel Oyarzabal, siendo el internacional español la baja txuri-urdin más sensible en una lista en la que también destacan Diego Rico, Nacho Monreal y Carlos Fernández. Para suplir al atacante vasco, los blanquiazules cuentan con pólvora a raudales en las botas de Adnan Januzaj, Julen Lobete o Alexander Sorloth, entre otros.

El Mallorca tendrá una prueba en las alturas ante un rival que va a por todas en esta liga en la que los rojillos quieren aprovechar su reciente dinámica para seguir mirando para arriba en la tabla clasificatoria. Se espera una gran entrada en uno de los templos del balompié español para acoger el duelo que cerrará la jornada del sábado liguero.