El gol de Mancuso a falta de 25 segundos para el final materializó lo que fue un asedio de los baleares en los últimos diez minutos de partido. El Palma Futsal volvió a atacar más que su rival, pero la efectividad de cara a puerta volvió a mermar los intereses de los de Vadillo.

El Palma Futsal visitaba un titán del fútbol sala español. Ni más ni menos que Movistar Inter era el equipo que se cruzaba en el camino del cuadro balear para vovler a la senda de la victoria tras encadenar dos derrotas consecutivas. El reto se presumía grande y difícil, aunque el equipo, según Vadillo, había trabajado bien durante la semana. Palma y Movistar se enfrentaban en situaciones atípicas para las dos instituciones, pero similares. Ambos ocupando mitad de tabla, con los mismos puntos en el casillero y con la necesidad de volver a sentirse ganadores. Los de Tino Pérez empezaron el partido haciendo valer la condición de local, implementando un ritmo de juego alto, circulación rápid y presión arriba. Es por ello por lo que durante los primeros compases del partido parecían tener el control del partido, haciendo trabajar a una defensa del Palma Futsal que se mostraba sólida. Fabio detuvo un uno contra uno a Cecilio en lo que fue la oportunidad más clara de los primeros minutos. Aún así, con el paso del tiempo, los jugadores de Vadillo empezaron a hacerse con el protagonismo del balón. Instaurando una circulación más lenta para anestesiar a Movistar y con resultados muy efectivos. Mancuso, con un disparo desde el borde del área, y Raúl Campos, estuvieron cerca de marcar el primero del partido, pero la mala puntería en la primera y los reflejos de Herrero en la segunda, mantuvieron las tablas a cero en el marcador.

A pesar de los buenos minutos de los baleares, el Movistar Inter en una llegada propició un penalti que le iba a dar ventaja en el marcador. Raúl Campos tocó el balón con el brazo en el interior del área tras interceptar, estando él girado y sin ver la girada, un pase aéreo de los locales. Salió Barrón para intentar detener la pena máxima, pero Martel definió bien y cruzado, donde el capitán del Palma Futsal no pudo llegar. Mazazo para los de Vadillo que se estaban sintiendo cómodos y protagonistas, pero los jugadores sacaron la casta y se repusieron rápidamente. Mancuso recibió un balón en banda, se fue de su rival, se fue del siguiente, siguió cono el eslalon y, cuando se encontró frente a Herrero, la cruzó perfectamente para anotar un auténtico golazo que el mismo público del Jorge Garbajosa supo reconocer aplaudiendo al brasileño. La primera parte terminaría con una igualdad en la que los locales llegaron más, aunque sin excesivo peligro para Fabio.

La segunda mitad, al contrario que la primera, arrancó con un inicio eléctrico en el que el Palma Futsal casi se pone por delante. Cainan la tuvo frente a Herrero, pero el meta local estuvo ágil bajo palos para evitar el gol balear. Aún así, esta jugada inicial pareció ser un espejismo, ya que Movistar Inter conseguiría que se jugase a lo que ellos querían. Ritmo de circulación rápido, pero muchos parones del juego con numerosas faltas de unos jugadores de Vadillo que se frustrarían y cargarían de tarjetas amarillas. Inmersos en esa intensidad que metió Movistar al partido, llegó el gol local. Error defensivo del cuadro mallorquín en el que Tomaz y Fabio no logran entenderse y Borja Díaz aprovecha para meter el pie y batir al portero balear con un disparo raso. Nuevo batacazo de los baleares, aunque esta vez no le pillaba en su mejor momento. Movistar supos aprovechar su superioridad y en los siguientes minutos siguió insistiendo.

Los baleares se hicieron fuertes en defensa durante unos minutos y a partir de ese momento se volcaron en ataque. Incontables fueron las ocasiones de las que gozó el Palma Futsal. Higor, Gordillo, Raúl Campos, Eloy Rojas, Cainan…casi todos los jugadores vieron oportunidad para marcar, pero o bien la poca puntería o bien los reflejos de Herrero lo evitaron. Vadillo recurrió al portero jugador con Eloy como quinto hombre a falta de tres minutos, aunque el equipo parecía no generar tanto peligro. Pero cuando el pabellón ya se frotaba las manos con la victoria de su equipo, volvió a aparecer en escena Mancuso, sin duda el protagonista de la tarde. El brasileño recogió un rechace en el interior y Herrero, aunque tocó el balón y estuvo a punto de desviarlo, vio como subía el empate en el marcador a falta de 25 segundos para el final. Un gol que sabe a recompensa, aunque con un sabor agridulce tras la muktitud de ocasiones generadas.