CE Andratx y Sevilla FC disputaron en el Camp Municipal de Sa Plana el partido correspondiente a la segunda ronda de Copa del Rey para ambas escuadras. El choque entre andritxols y andaluces se saldó con una victoria andaluza en la tanda de penaltis, después de que los 120 minutos de encuentro acabaran con un empate (1-1) en el electrónico.

Sa Plana se vistió de gala para una noche histórica para el pueblo del occidente mallorquín: más de 2.000 almas se citaron en el feudo de los gallos para presenciar el duelo copero de los suyos ante todo un Primera División. Sabater, Carlos Sánchez, Pau Pomar, Ramos, Pau Pomar, Álvaro de Dios, Pep Vidal, Gerardo Bonet, José Bueno, Miguel Llabrés, Vinicius y Guille Palmer fueron los elegidos por José Contreras para conformar una alineación para los anales de la historia. Por su parte, Julen Lopetegui encuadró un once plagado de figuras que contó con Dimitrovic, Augustinsson, Rekik, Gudelj, Juanlu, Jordán, Rakitic, Oliver, Idrissi, Munir y Rafa Mir.

El Sevilla no tardó demasiado en hacerse con el dominio de la posesión. No obstante, los locales no iban a tardar demasiado en demostrar lo cara que iban a vender su piel en el encuentro, y gozaron de un buen manojo de acercamientos, entre los que destacaron un par de saques de esquina. El primer acto no contó con ocasiones claras de gol y el 0-0 campeó hasta que los protagonistas encararon el túnel de vestuarios por primera vez.

La verdadera fiesta llegó en la segunda mitad: Rafa Mir consiguió adelantar a los sevillistas cuando se estaba a punto de llegar a la hora del partido tras un sensacional derechazo ante el que nada pudo hacer Vicenç Sabater. Sólo cinco minutos después, Miquel Llabrés devolvió el golpe en forma de tanto gracias a un extraordinario libre directo ejecutado a la perfección. Los de casa se vinieron arriba tras el empate y presionaron a un Sevilla que sólo pudo contar con un par de acercamientos peligrosos, entre los que destacó un remate al larguero del propio Mir cuando se llegaba al final de los 90 reglamentarios.

La prórroga llegó y el Andratx supo resistir las acometidas de su rival hasta que la media hora extra se agotó para ambos conjuntos. Los penaltis acabarían dictando sentencia, y en esta ocasión fue Goliat quien se llevó el pato al agua sobre David. Los de Nervión ganaron la tanda por 6-5 tras un error final en el lanzamiento de Gaspar, que no pudo convertir la última pena máxima.

Los de casa cayeron como un grupo de héroes y le compitieron de tú a tú a todo un hexacampeón de Europa. Entre lágrimas y aplausos, Sa Plana se despidió de su equipo y de una participación copera histórica e irrepetible para toda la familia azul. Los gallos de la Copa del Rey, una historia para contar con la cabeza bien alta.