El Mallorca suma su quinta derrota consecutiva ante un Real Madrid que sentenció el encuentro en Son Moix en una segunda mitad aciaga para los bermellones. Luis García volvió al sistema de 4-4-2 para dar entrada a Ángel y suplió a Jaume Costa en banda izquierda para dar entrada a Oliván. Los merengues, por su parte, reservaron bastante poco a pesar de tener el clásico a la vuelta de la esquina, tanto Ferland Mendy como Casemiro jugaron el partido a pesar de estar apercibidos. También jugaron Vinícius Junior y Benzema.

Los visitantes fueron muy agresivos en los primeros minutos de partido y se hicieron con el balón, embotellando al Mallorca en su área. La primera del partido la tuvo Benzema con una buena jugada por banda izquierda en la que tras ser incordiado por Ángel tuvo que rematar con la izquierda para que Sergio Rico enviase el balón a córner. Lo siguió intentando el Madrid, pero a pesar de ello los baleares consiguieron neutralizar todas las intentonas del rival. Con un Vinícius muy activo, Maffeo tuvo una primera parte muy complicada, aún así cumplió a la perfección y mantuvo a raya al brasileño, además de sacarle un balón que parecía que se dirigía a gol. Cada vez que podía, el Mallorca tiraba contrataques a partir de jugadas de Take, Dani, Ángel y Muriqi. También los laterales se unían al ataque y lo hacían para servir buenos centros al área, como el que sirvió Oliván para Muriqi, el kosovar recibió un gran balón que le dejaba ante Courtois y la portería, pero su remate raso con el interior del pie derecho se fue a la izquierda de la meta defendida por el belga. El Mallorca gozó de buenos minutos, tanto defensiva como ofensivamente, y consiguió tener un poco más el balón. Gracias a esa teneencia del balón, el Mallorca tuvo su ocasión más clara. Una gran jugada entre Take, Dani Rodríguez, Muriqi y Ángel terminó con un buen pase por alto del gallego hacia el canario, que se encontró en el área ante Courtois y que vio como Nacho le sacó el balón de forma providencial, la jugada siguió y un error de Mendy permitió a Maffeo disparar con su zurda para enviarla al poste izquierdo. No sucedió nada más remarcable en la primera mitad y Sánchez Martínez señaló el paso por vestuarios. Primera parte notable para los de Luis García que no les dio para irse con ventaja en el marcador.

La segunda mitad comenzó con el Mallorca otra vez muy serio en defensa e intentando salir al contrataque. Sin embargo, en una jugada que aparentemente no tenía peligro, Iddrisu Baba cometió un gran error al no sacar el balón de su campo tras la presión adelantada del Real Madrid. Benzema estuvo rápido para aprovechar el rebote y le sirvió el balón en bandeja a Vinícius para que con la zurda definiese por debajo de las piernas de Sergio Rico y pusiese el 0-1 en el marcador. Los de Luis García veían como todo el trabajo realizado hasta el momento servía de poco tras ese regalo. A partir de ahí, el Mallorca buscó más el campo contrario, pero sin demasiado éxito, pues en la segunda parte una de las escasas opciones fue para el propio Baba, que con un disparo lejano y bien colocado, pero muy blando, intentó batir al meta madridista. Luis García decidió dar entrada a Salva Sevilla y Abdón en sustitución de Antonio Sánchez y Ángel respectivamente. En el 76 un contrataque del Real Madrid culminaba con un pase de Benzema hacia Vinicius, que caía en el área tras recibir un empujón por detrás de Oliván. Penalti claro que transformaba Benzema tirando a la derecha de Sergio Rico y engañando al guardameta. En la protesta del penalti, Pablo Maffeo vio una amarilla que le impedirá jugar en Cornellá el Prat. El Mallorca lo siguió intentando, pero con poca fe y además vio como en pocos minutos el Real Madrid marcaba el tercero tras la salida de un córner en la que Marcelo puso un gran balón que Benzema remató hacia la escuadra izquierda de Sergio Rico, que no pudo hacer nada para evitar el tanto. Debutó Granier en los últimos minutos con elástica bermellona y Kangin, Muriqi o Abdón gozaron de buenas oportunidades para meter al menos un gol, pero definitivamente no fue el día.

Demasiado castigo para los de casa en un partido que no fue malo, pero en el que los errores de concentración le condenaron. El Mallorca sigue igual que el comenzar la jornada al ver que ni Alavés ni Cádiz puntuaron, pero sigue inmerso en una dinámica peligrosa. El domingo que viene el Espanyol espera en Cornellá y el Mallorca tendrá que salir a por los tres puntos si quiere seguir sin pisar la zona de descenso.