El Mallorca quiere asaltar el Camp Nou muchos años después ante un Barcelona que lleva unas semanas de capa caída en sus duelos como local. Son tres derrotas consecutivas las que acumula el equipo de Xavi Hernández, las últimas dos ante rivales de la zona baja como el Cádiz y el Rayo. Hoy serán los bermellones los que buscarán hurgar en la herida y sumar puntos en una plaza en la que no lo hacen desde 2008.

Javier Aguirre no podrá contar para este partido con Vedat Muriqi, que desde su llegada lo ha jugado prácticamente todo, por acumulación de tarjetas amarillas. Jaume Costa sigue en la enfermería y Oliván ocupará el costado izquierdo de la zaga. Visto lo visto, parece que la gran incógnita en el once que dispondrá el entrenador mexicano es quién acompañará a Abdón en punta. Los blaugrana llegan muy mermados en cuanto a efectivos, pues a las bajas de Dest, Nico, Sergi Roberto o Pedri se le unen las posibles bajas de Dembelé y Gerard Piqué. Recupera Xavi, eso sí, a Ansu Fati, que vuelve tras varios meses en el dique seco.

El Mallorca ya sabe que terminará la jornada fuera de los puestos de descenso y que la semana que viene tiene un partido trascendental contra un Granada que está viendo muy de cerca el precipicio, pero tiene que centrarse en el partido de hoy y a pesar de ser una tarea complicadísima no puede permitirse no pelear por los puntos. Es una buena oportunidad para alejarse más todavía de los tres de abajo y colocarse con 35 puntos, puntaje que te deja muy cerca del objetivo a falta de varios partidos relativamente asequibles. Para ello habrá que ver como forma el Mallorca, Aguirre puede volver a defensa de cinco o continuar con la línea de cuatro que dispuso por primera vez contra el Alavés en Son Moix y que no fue nada mal. Los locales, por su parte, quieren amarrar por fin su clasificación a Champions después de una temporada para olvidar y eso pasa por volver a hacerse fuertes en su estadio.

Los partidos a domicilio son la gran tarea pendiente del Mallorca este año, pues es el segundo equipo que menos puntos suma cuando se aleja de la isla y además ha saldado sus últimas ocho salidas con derrotas. Lejos queda aquella gran victoria en el Metropolitano a principios de diciembre y volver a sacar puntos fuera de casa en esta fase del campeonato empieza a antojarse necesario.

En definitiva, partido complicadísimo para los bermellones porque se enfrentan a un rival que ya de por si es fuerte y ahora necesita cortar esta sangría de malos resultados. Aún así y visto lo visto el Mallorca tiene sus opciones reales de sacar algo positivo del encuentro y hacerlo sería dar un gran paso en el camino hacia el objetivo.