Qué importante es tener un jugador como Omar Mascarell. El tinerfeño termina su contrato con el Mallorca este verano y Pablo Ortells debe renovarle. Es primordial contar con un futbolista que siempre cumple cuando le toca jugar, y que cuando no lo hace, no se queja ni demanda más minutos. Lógicamente, todos los jugadores quieren ser titulares y tener la máxima cantidad de minutos posibles.
Pero Jagoba Arrasate ya dejó claro que Omar es de esos con los que, en este aspecto, no vas a tener ningún problema. Y teniendo en cuenta lo que ha sucedido en los últimos tiempos con el tema de los egos en Son Bibiloni, más importancia tiene todavía una figura como la suya.
Mascarell es el jugador número 12 de este Mallorca. Aquel con el que siempre puedes contar cuando estás en un aprieto. El que, sin hacer mucho ruido ni destacar demasiado, nunca decepciona. Su partido ante el Getafe antes del parón lo demuestra. Era vital tener más equilibrio en el centro del campo después de la facilidad con la que el Betis le endosó un 3-0 a los bermellones en menos de 45 minutos la semana anterior. Y el tinerfeño fue quien dio ese equilibrio. El encuentro frente a los azulones lo ganó Arrasate con ese cambio, el de Mascarell.
No cabe duda de que hay jugadores como Morlanes o Pablo Torre, más ofensivos y creativos, que deberían terminar jugando. Sobre todo el cántabro, que llegó este verano desde el Barcelona como el fichaje y, por el momento, no está cumpliendo con las expectativas. Pero hasta que estos futbolistas no eleven su rendimiento, incluyendo también aquí a Sergi Darder a pesar de que fuese titular ante los de Bordalás, la fórmula de Mascarell junto a Samu Costa en el doble pivote debe ser la que debe primar para ver a un Mallorca fuerte y rocoso atrás.






