Omar Mascarell termina su contrato en junio de 2026 y todavía no tiene ninguna propuesta de renovación por parte del Mallorca. Así lo ha desvelado el propio jugador este jueves en una entrevista para la Cadena SER, mostrando una transparencia que pocas veces se ve en los futbolistas. «Mi teléfono está operativo, si el Mallorca lo desea me puede llamar», ha afirmado el tinerfeño. Escuchando sus palabras, parece que ganas de renovar no le faltan, pero lo que no se comprende es a qué está esperando Pablo Ortells para ofrecerle un nuevo contrato.

Desde el partido ante el Getafe, en el que los bermellones ganaron 1-0 y Mascarell cuajó una buena actuación, el centrocampista ha sido titular en todos los encuentros de Liga. Ahora mismo, es una pieza indispensable para Arrasate y ese «orden» del que tanto habla el técnico de Berriatua.

El duelo frente al Elche será el último que dispute el tinerfeño este 2025 con el Mallorca, ya que el lunes 15 tiene que marcharse con Guinea Ecuatorial para jugar la Copa África. Se perderá, como mínimo, la eliminatoria de Copa ante el Deportivo y el choque liguero contra el Valencia en Mestalla. La fase de grupos termina el 31 de diciembre, así que es más que probable que tampoco esté para el primer duelo del 2026, ante el Girona en Son Moix.

La ausencia de Mascarell en estos partidos será una baja sensible para Arrasate, que había encontrado en el tinerfeño parte de la solución para arreglar esa fragilidad defensiva que estaba mostrando el equipo. Teniendo en cuenta todo esto, no parece muy lógico que la dirección deportiva no le haya ofrecido todavía un nuevo contrato a Omar. Además, el futbolista ya ha avisado de que «a partir de enero» podría «firmar con cualquier club» y es contundente con la planta noble: «Si esperas a febrero ya llegas tarde». El Mallorca no debe dormirse, de lo contrario, puede haber arrepentimientos.