El adiós de Dani Rodríguez no es el que cualquiera pudiera imaginarse hace un año. Pero la realidad es que si alguien ha provocado que su estancia en el Mallorca tenga este desenlace, ha sido él mismo. La persona que escribe esta pieza es de las que pensaba hace algunas semanas que la Navidad iba a “ablandar” a Jagoba Arrasate y que el de Betanzos terminaría jugando en la segunda vuelta. Aunque también consideraba que el castigo tenía que ser el que el técnico creyera pertinente.
Habrá quienes vean este final como una injusticia para el gallego. Otros pensarán que esto debería haberse solucionado antes, rescindiendo su contrato tras aquellos dos terribles comunicados, y que este es el adiós que el jugador se merece después de las salidas de tono que tuvo señalando a Arrasate. En el caso de que Dani tenga la despedida que le corresponde a una leyenda del Mallorca como ya es él, muchos de los que lean estas palabras estarán de acuerdo en que este no era el escenario adecuado para hacerlo.
A pesar de su comportamiento fuera del terreno de juego estos últimos meses, el legado que deja es innegable. Con 282 partidos, es el cuarto jugador que más veces se ha enfundado la elástica bermellona. Sus 32 goles y 39 asistencias en estas siete temporadas y media lo avalan como uno de los mayores referentes del Mallorca en la historia reciente del club. Y en el recuerdo quedan ya para siempre aquel gol en la final de la Copa del Rey ante el Athletic o aquel zurdazo en la semifinal del play-off de ascenso a Primera contra el Albacete.
La realidad es que habiéndole hecho una despedida en estos momentos, se hubiese llevado los pitos y los abucheos de parte del mallorquinismo que, en su derecho estarían de hacerlo, pero que emborronarían todavía más la figura del de Betanzos. Y ya suficiente lo ha estropeado él como para que los demás hurguen más en la herida.
Dani Rodríguez debe tener el adiós que se merece una leyenda, pero no ahora. No es el momento. Lo que está por ver es si los que dirigen la entidad, más guiados por la tecnocracia que por tener contenta a la masa social, estarán por la labor de darle al gallego un final a la altura de lo que ha representado para el Mallorca.






