El Mallorca afronta hoy una de las salidas más importantes de la temporada. El equipo bermellón visita al farolillo rojo de la competición, a pesar del mal momento de los locales no será un paseo de rosas, recordemos que los baleares tan sólo han ganado uno partido como visitantes en las tres únicas victorias del equipo. 

Dos semanas de tranquilidad para el Real Mallorca

El equipo no acompaña el gran momento de Muriqi

La fragilidad defensiva, ha penalizado al equipo más de lo esperado, esto ha provocado que no se aproveche el gran momento de Vedat Muriqi, que ya lleva ocho goles en catorce partidos. La plantilla es consciente de que un triunfo en un campo tan exigente significaría un punto de inflexión en la temporada.

El conjunto mallorquinista llega a la jornada con la presión añadida de sumar de tres para alejarse de las zona de descenso, actualmente se encuentra dos puntos por encima. El mal inicio de temporada del equipo hace que cada partido contra rivales directos o situados en la zona baja adquiera un valor doble. Sumar tres puntos en Oviedo permitiría abrir una importante brecha con los últimos clasificados y reforzar la confianza del equipo.

Preocupación máxima por el estado de Muriqi - Estadio Deportivo

Un rival muy necesitado

El conjunto carbayón vive un inicio liguero decepcionante. Desde el inicio de temporada, el conjunto asturiano tan solo ha sumado nueve puntos en catorce partidos, sumando casi cuatro meses sin conocer la victoria como local. Desde entonces, el Tartiere ha dejado de ser un fortín. Esta situación puede jugar a favor del Mallorca, que encontrará a un rival necesitado, presionado por su afición y con dudas evidentes.

El choque de este viernes a las 21:00 es trascendental para ambos equipos. Para un Mallorca necesitado de resultados y obligado a reaccionar antes de que la situación se complique, la visita al Tartiere se convierte en una prueba de carácter y en una oportunidad que no puede dejar escapar.