Sin dinero y con la improvisada llegada de Justin Kalumba. El mercado de invierno del RCD Mallorca está dejando bien claro que la entidad balear no atraviesa por su mejor momento económico. Mientras que el apartado deportivo queda algo de lado tras la agónica victoria en Son Moix ante el Athletic, la cruda realidad del equipo es que aún faltan efectivos para ser consistentes en la lucha por la permanencia. Más aún, cuando uno ve cómo rivales directos por ese mismo objetivo logran mejorar sus respectivas plantillas. El último caso es el Girona, con Marc André Ter-Stegen, Fran Beltrán y Claudio Echeverri; pero sin pasar por alto Osasuna con Javi Galán y Raúl Moro; el Rayo Vallecano con Ilias Akhomach; o el Getafe, quienes ya han dado de alta hasta cuatro caras nuevas. Plantillas que cuajaron una primera vuelta de Liga complicada, pero cuyos directores deportivos han sabido -al menos- agitar para alejarse del descenso.
Pablo Ortells lo está intentando. De los nombres mencionados hasta el momento, el Director de Fútbol del Mallorca habría tanteado tanto a Ilias como a Moro (al menos según diferentes informaciones). En las últimas horas también surgió un último nombre, el de Benjamín Domínguez. Extremo del Bolonia en la Serie A por el que el club bermellón habría preguntado. Sin embargo, ni 24 horas ha durado la posible tentación: Matteo Moretto ya ha confirmado que se va a quedar en Bolonia. «Domínguez se quedará con nosotros. Hoy he hablado con él y tenemos una relación estupenda«, asegura su entrenador en Italia, posteado por el periodista.
El Mallorca se queda sin margen: quedan 12 días
El próximo 2 de febrero todo el pescado estará vendido y a Ortells se le puede acabar el crédito. De todas las opciones que ha tanteado ninguna llegará a buen puerto. Ni siquiera Yáser Asprilla, uno de los primeros nombres que aparecieron en las redes sociales. Lo que hubiese supuesto una apuesta muy fuerte por parte del Mallorca también se quedará en nada. El Girona pedía 2 millones de euros por la cesión del colombiano hasta final de temporada, algo claramente inasumible para la entidad balear.
Y es que en Son Moix no hay dinero. Pablo Ortells intentará hacer malabares con el poco margen que la propiedad tiene para la causa. Por no decir que la improvisación es mayúscula tras la llegada de Justin Kalumba, un fichaje que estaba previsto para la temporada que viene que, no obstante, ya está en la plantilla bermellona. Todo, mientras los rivales directos sí logran hacerse con piezas de vital importancia: jugadores contrastados en LaLiga y que darán un inminente rendimiento.






