La jornada pasada veíamos una nueva imagen del RCD Mallorca, aunque el resultado volvía a ser el mismo. En el debut de Demichelis como local, el club ha logrado conseguir los tres puntos frente a un RCD Espanyol que, aunque no atraviesa una buena racha, necesitaba la victoria para pelear los puestos europeos. En un partido cargado de polémica y protagonizado, de una vez por todas, por el colectivo general y no tanto por individualidades, el Mallorca ha conseguido romper con la racha de 5 partidos sin conseguir el triunfo.
Demichelis repetía alineación y sistema respecto al encuentro con el Osasuna: 4-3-1-2 en rombo con intención del dominio del balón y prioridad por los centros laterales de Mojica y Maffeo. El planteamiento, completamente simétrico, daba resultados muy parecidos, pues a pesar de volver a presentarse con un carácter propositivo, los centros no estaban siendo acertados y faltaba algo de incisión en los primeros minutos. Aún así, el dominio recaía sobre el equipo local y parecía, igual que el otro día, que íbamos a terminar marcando antes que el rival. Sin embargo, un despiste de marcas en defensa frente a un equipo con jugadores realmente incisivos, ha provocado el primer y único gol del Espanyol, conseguido por Charles Pickel en el minuto 36. Tras el tanto, se notaba cierta inestabilidad general y la propuesta se ha visto desdibujada ligeramente, hasta que en el minuto 56, el mismo jugador que había anotado, veía la roja directa en una falta realmente peligrosa a Omar Mascarell.
En este punto del encuentro, con el marcador abajo, ha sido cuando Demichelis ha puesto todas las cartas sobre la mesa demostrando su verdadero carácter futbolístico: ha sumado jugadores en ataque, haciendo debutar a Kalumba, y ha ofrecido un juego mucho más vertical e interior para aprovechar los espacios de la superioridad. En el minuto 65, Samú Costa se abría hueco en el borde del área y, tras una jugada polémica que llevaba a una decisión arbitral más que dudosa, el balón le caía rebotado a Pablo Torre, que con algo de fortuna conseguía el empate. En el minuto 88 era el propio Samú quien anotaba el gol de la victoria, tras 20 minutos de asedio mallorquinista.
A pesar de haber conseguido los tantos tras la expulsión de un rival, el equipo ha demostrado en todo momento tener claras sus funciones. El fútbol a veces es un deporte de roles y parece ser que Demichelis ha conseguido, en poco tiempo, definir las tareas de cada uno dentro del campo. En general, las actuaciones individuales han sido positivas, pero el aspecto más esperanzador se ha visto en el cómputo global, con una actuación del equipo sólida, atrevida e incluso divertida.
Las notas individuales:
Leo Román (7/10): partido firme del ibicenco que, a pesar de haber llevado a cabo algunas paradas casi imposibles, no acaba de transmitir una seguridad total que termina por perjudicar en algunas indecisiones. Sin embargo, poco podía hacer en el gol rival y ha conseguido frenar los ataques de forma exitosa.
Pablo Maffeo (5’5/10): aunque su actuación no se haya visto marcada por ningún error mayor, no está acertado en los centros y no termina de decidir bien con el balón en los pies. Hace poco saltaba la noticia de que ha estado sufriendo pubalgia en parte de la temporada, lo cual explica la diferencia de nivel que hay con el Pablo que tuvimos hace unos años. Algunos fallos en salida de balón y la falta de profundidad en ataque muestran sus carencias físicas y técnicas. Aún así, ha estado sólido en defensa y no ha supuesto un problema para nadie
Johan Mojica (6/10): valoración muy parecida a la de Maffeo. La estrategia del partido pasaba por sus pies y sus balones al área estaban siendo impropios de un centrador como Johan. Ha mejorado en defensa pero ha perdido incisión en el ataque. El balance es positivo para ambos, pues aunque no estén siendo tan resultantes en ataque, tampoco son perjudiciales en defensa (o al menos en la medida que lo venían siendo).
Martin Valjent y Antonio Raíllo (7/10): firmes en defensa, correctos en salida de balón y liderando de nuevo el esquema global. Un buen ataque comienza por una buena defensa y, aunque el tanto en contra sea resultante de una marca difusa por parte de Antonio, los centrales han demostrado que siguen siendo fuertes para ejercer como pilares del equipo. Han sufrido un poco en transiciones rápidas.
Omar Mascarell (9/10): partido imperioso del jugador. En un fútbol que busca constantemente perfiles desequilibrantes, Omar ha demostrado un fútbol excelente en base a la estabilización del juego. Las constantes ayudas defensivas y su capacidad de control en la salida de balón convierten a Mascarell en una de las piezas claves del sistema del equipo. La asistencia a Samú para el gol de la victoria solo ha sido la medalla final resultante de su gran actuación.
Samú Costa (10/10): el único jugador que es capaz de no bajar la intensidad por mucho que pasen los minutos. Desde la expulsión rival, ha recuperado su perfil más llegador, consiguiendo pisar área hasta 3 veces antes del tanto. Agresivo, decisivo y resolutivo. Me extrañaría mucho que no llegaran ofertas millonarias por él en verano.
Morlanes (6/10): está cumpliendo su función adecuadamente pero pasa demasiado desapercibido. Por ahora parece un recurso para compensar el sistema y su trabajo es más bien residual, pero es una pieza más importante de lo que está demostrando. Siendo el primer cambio del encuentro, no ha tenido tantos minutos que disfrutar y deja sensaciones indiferentes.
Pablo Torre (8’5/10): se le nota muy cómodo jugando con libertad en el centro del campo. Aunque su papel recaiga mayoritariamente cerca del área rival, ha bajado varias veces para desatascar la salida, dejar hueco a la entrada de Samu y generar más movilidad de balón. Está ganando confianza y se nota. Ha conseguido un tanto más que merecido pero aún le faltan varias escalones para estar a su mejor nivel.
Vedat Muriqi (6/10): ha hecho su trabajo correctamente pero le ha faltado acierto en el remate. No siempre se le puede exigir el gol y ha ayudado lo suficiente como para concluir en una actuación correcta.
Mateo Joseph (6’5/10): es un jugador con exigencias difíciles de valorar. Aunque aún esperamos su versión goleadora, es bastante útil por sus continuos desmarques y su labor defensiva. Por ahora sigue siendo un jugador complemento y le falta un plus para ser más protagonista. Ha tenido buenas jugadas (muy cerca de anotar) y ha peleado hasta el final del partido.
Sergi Darder (5’5/10): algo más de pausa y calidad en la circulación cuando el equipo buscaba el empate, pero está más lento de lo normal.
Antonio Sánchez (5/10): muy poco de Antonio, que ha entrado con energía pero no ha sido nada decisivo.
Zito Luvumbo (6/10): pocos minutos pero ha aportado desborde y profundidad en el tramo final.
Justin-Noel Kalumba (6’5/10): un debut ilusionante marcado por la movilidad y el descaro, aunque aún lejos de generar peligro real.







