El RCD Mallorca se ha presentado en El Sadar con ideas nuevas. Con un 4-3-1-2 muy marcado y la novedad de Pablo Torre en el campo hemos podido ver un juego más propositivo, con el bloque alto y la presión activa a la salida del Osasuna. Aún así, y aunque durante más de 60 minutos parecía lo contrario, no ha sido suficiente para rascar los tres puntos.
Demichelis ha empezado el encuentro con todas las cartas sobre la mesa: un sistema agresivo con el balón en posesión que busca lateralizar para generar centros al área. A pesar de que la iniciativa ha sido tomada por los nuestros, las imprecisiones en los pases y algo de falta de profundidad en banda no han permitido un comienzo ideal. Aún así, la imagen del equipo estaba siendo positiva respecto a las anteriores jornadas, ofreciendo una sensación de control y solidez que hacía mucho que no se veía entre los jugadores. Con el paso de los minutos los constantes micro errores en salida de balón han hecho retroceder las líneas y las ideas se han visto trastabilladas, aunque no lo suficiente para ceder el dominio del balón a un Osasuna que no estaba teniendo su mejor día. Un error clamoroso de Sergio Herrera en el 35, aprovechado por el ya más que reincidente goleador Vedat Muriqi, ha hecho tangible la sensación de control que transmitía el club bermellón frente a su rival.
El principio de la segunda parte ha mantenido la lógica de los primeros 45 minutos: algunas ocasiones poco claras generadas mayoritariamente por Victor Muñóz (quien si no fuese por su falta de acierto podría haber terminado por culminar la derrota) y un Mallorca que lejos de encerrarse seguía proponiendo con balón y confirmaba su rocosidad defensiva y en el centro del campo. En el minuto 61 Muriqi se inventaba un golazo y pocos minutos después Jan Virgili salía expulsado por una entrada muy a destiempo (aunque sancionada de forma algo rigurosa), lo que cambiaba las propuestas de forma radical y el partido se inclinaba a favor del club pamplonés. Han sido 10 minutos en los que aprovechaban el impulso de la superioridad numérica hasta que Raúl García, que había entrado en el minuto 56, salía expulsado por una entrada a Samú Costa mucho más peligrosa que la de Jan.
En lo que parecía un descanso para los nuestros, poco ha tardado Alessio Lisci en asediar el área mallorquina aprovechando los cambios que había hecho antes de la expulsión. Demichelis por su parte, que parecía tener todo bajo control, ha tardado algo más en dar entrada a los revulsivos, lo que tal vez ha supuesto un desgaste para el resto de los titulares y que ha permitido al rival ir cargando las zonas peligrosas de forma repetida. En el 88 entran Mateu Morey y Antonio Sánchez y es por esa misma banda por la que los locales han conseguido el primer gol en un centro donde las marcas estaban algo dispersas. En el minuto 94 Budimir ha demostrado seguir siendo ese delantero tan decisivo que tuvimos en plantilla y ha sentado a un David López, que estaba siendo solvente, pero que en la jugada del gol se ha pasado de frenada, posiblemente por ir algo acelerado al corte. A pesar de una última ocasión clarísima para el Mallorca, el partido ha concluido en un empate que deja un sabor más agrio que dulce pero que señala las bases de lo que va a ser este equipo de aquí en adelante.

Las notas individuales
Leo Román (6/10): parecía que se iba a ir con la portería a cero tras una actuación firme y positiva, pero los dos goles, en los que poco podía hacer, han limitado su puntuación final. Se le ha visto algo impreciso en los pases largos y nervioso con el balón en los pies.
Pablo Maffeo (4/10): la mayoría de las jugadas de ataque del Osasuna provenían de su banda y la espalda del lateral sigue siendo un coladero. Se precipitaba con los centros, que además de ser poco precisos, nunca salían de una posición ventajosa, pues se realizaban lejos de la línea de fondo. Una amarilla innecesaria ha condicionado su continuidad. Aún así, ha sabido corregir en algunas jugadas defensivas y, tras su cambio, se ha podido ver que su trabajo era más relevante de lo que parecía.
Martin Valjent (6/10): la defensa en general ha presentado una cara esperanzadora hasta que se han empezado a descontrolar las acciones. 11 despejes ha realizado Valjent, aunque una amarilla en la primera parte lo ha condicionado todo el partido y no ha sido del todo decisivo en los duelos.
Antonio Raíllo (7/10): pocas quejas de su juego hasta que ha salido lesionado en el minuto 53. Ha vuelto a mostrar algo de liderazgo y control, sin ser tampoco su mejor partido. Con su cambio se ha empezado a descontrolar el partido.
Johan Mojica (4/10): aunque con bastante menos trabajo en defensa que Maffeo, ha sabido cubrir bien su banda en zonas profundas, siendo esto una de sus mayores complicaciones. Aún así ha permitido algunos centros diagonales y su participación en ataque ha sido imprecisa y poco asociativa. Sigue arriesgando en salida de balón de forma innecesaria y eso casi causa la remontada total del Osasuna.
Omar Mascarell (6/10): perfil de jugador que cuando pasa desapercibido significa que ha rendido bien. Acertado en la salida de balón, con la pausa necesaria y abarcando una buena zona del centro del campo, ha remarcado su veteranía. No se le puede pedir mucho más y su rendimiento suele ir ligado al resultado, aunque en este caso considero que no le hace justicia pues a pesar de las derrotas lleva tiempo consolidado en la posición.
Samú Costa (7/10): cualquier entrenador quiere 11 jugadores como Samú. Sin ser su partido más relevante en ataque, ha dominado el centro del campo en aspectos defensivos y su actitud y coraje le han llevado a ser decisivo en acciones peligrosas. Ha provocado la roja y ha sido contundente cuando tocaba. Cuando las cosas salgan bien para todos, es indudable que veremos sus cualidades más técnicas y propositivas.
Morlanes (5/10): el más ausente del centro del campo. Su figura y estilo de juego han facilitado el funcionamiento del sistema de Demichelis pero no se encontraba preciso en la salida de balón y ha tenido algún error que podía haber sido fatal. Ha sido sustituido en el 63 y se ha ido del campo sin pena ni gloria.
Pablo Torre (6/10): su rendimiento transmite algo de esperanza pues tiene destellos claros de jugón. Ha peleado, ha intentado y casi anota; pero al minuto 53 ha tenido que ser cambiado por lesión. Aún así, le falta algo de confianza que se traduce en la ausencia de decisión y de una participación más vertical.
Mateo Joseph (6/10): a pesar de que su partido no es muy positivo en cuanto a estadísticas, ha sido un refuerzo indirecto tanto en ataque como en defensa. Su continua movilidad, desmarques, diagonales, apoyo defensivo y pelea constante han supuesto todo el tiempo un refuerzo para sus compañeros. No obstante, Mateo fue fichado para ser más decisivo y no solo una mano sobre la que apoyarse.
Muriqi (10/10): ha metido lo que ha tenido y lo que no, también. Dos goles más, siendo ya 18 en total, casi le dan los puntos al Mallorca. Lejos del área ha peleado igual que siempre y, aunque con dificultades serias, ha aguantado el partido completo de forma activa. No se le puede pedir tanto y, aún así, lo acaba dando.
Sergi Darder (3/10): sustituye a un Pablo Torre en tendencia ascendente para no aportar nada nuevo y mostrarse insuficiente ante la situación del partido. Darder no está rindiendo de forma regular y es uno de los jugadores a los que más hay que exigirle.
Jan Virgili (1/10): entra para rematar el partido y en cuestión de un minuto pasa de casi marcar el gol de la temporada a ser expulsado por roja directa. La sanción es algo cuestionable, pero ya sea por fortuna o por una mala decisión, su entrada ha cambiado a mal el partido del Mallorca.
David López (5/10): no es nada fácil sustituir al capitán en un partido así. Se ha notado la inseguridad en alguna de sus primeras acciones en salida pero ha tardado poco en recuperar la postura y ser muy rocoso en defensa. Lamentablemente el primer gol le cae muy de cerca y en el segundo peca de impulsivo decidiendo tapar la pierna derecha de Budimir, siendo esta la que menos utiliza en sus remates.
Mateu Morey (2/10): ha sido entrar y su marca ha anotado el primero. A pesar de haber aparecido con actitud, llevaba demasiadas altas las pulsaciones y la intención de intentar abarcarlo todo ha acabado por perjudicarle. En las pocas acciones que ha tenido, ha estado poco acertado y aparece demasiado protagonista en la foto del gol.
Antonio Sánchez: NS/NC

A pesar de que 1 punto sabe a insuficiente, se ha notado el cambio de entrenador de forma global e individual en los jugadores. Toca esperar para ver como madura finalmente, pero al menos podemos decir con certeza que hay una transformación considerable. Esperemos que no sea culpa del efecto novedad y que consigamos hacernos buenos nosotros y no limitarnos a que los rivales parezcan más malos.






