El equipo de Martín Demichelis se enfrenta al último tramo de la temporada con buenas sensaciones tras las importantísimas dos últimas victorias. El Valencia es el primer rival a batir de los próximos seis, el conjunto «ché» llega con el agua al cuello tras dos derrotas seguidas ante el Celta y un Elche que había ganado un partido en lo que llevábamos de año. El conjunto bermellón sabe que si vence al equipo valencianista no tan solo lo supera en la clasificación , sino que lo hunde psicológicamente.

En caso de victoria del equipo dirigido por Demichelis se situaría en trentisiete puntos a falta de quince por disputarse. Una cifra que acercaría a los de «Son Moix» a una salvación más que posible, a pesar de las dudas durante toda la temporada.

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Dos salidas a «todo o nada»

Tras tres encuentros seguidos disputados en el feudo mallorquinista, el club balear deberá visitar a Alavés y Girona, dos rivales directos en el duelo por mantenerse un año más en la categoría de oro del futbol español. El conjunto babazorro marca la salida de la zona roja de la clasificación, y está a tan solo un punto de los de Demichelis. Cabe destacar la importancia de no perder, ya que sumar un punto puede ser clave para mantener distancias respecto al descenso.

Por otro lado, el Girona recibirá la visita del conjunto isleño con la probabilidad de tener el trabajo hecho si supera la barrera de los 42 puntos, que parece el límite en el que se va a encontrar la salvación. 

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La llegada de un Villarreal con el trabajo «hecho»

El Real Mallorca afrontará un partido clave  ante el Villarreal en Son Moix, en el partido correspondiente a la jornada 35 de LaLiga.  En este contexto, el partido cobrará una importancia máxima para el Mallorca, ya que todo lo que sea jugar en casa debe traducirse en sumar de tres si quiere asegurar la permanencia. Además, el equipo ha demostrado ser competitivo en Son Moix, por lo que este encuentro representa una auténtica final ante su afición.

Enfrente estará un Villarreal que llegará en una situación mucho más cómoda, instalado en la zona alta de la clasificación y ocupando puestos de Champions, objetivo que tiene prácticamente encarrilado . El conjunto groguet, tercero en la tabla y con una temporada muy sólida, afrontará el duelo con menos presión. Aun así, la necesidad local y el factor campo deben ser determinantes para un Mallorca que está obligado a competir al máximo si quiere sacar adelante un partido vital.

Sin errores lejos de Son Moix

Tras la visita de los de Villarreal, el Mallorca tendrá dos salidas consecutivas que pueden ser decisivas en el desenlace de la temporada. Primero visitará el Coliseum Alfonso Pérez para medirse al Getafe, en un partido que puede marcar el futuro inmediato del conjunto bermellón. A estas alturas del curso, es más que probable que los de Bordalás no se jueguen nada.

Posteriormente, el Mallorca viajará a Valencia para enfrentarse al Levante en la última jornada, otro encuentro que puede resultar definitivo. Si los resultados acompañan, es muy probable que en uno de estos dos partidos el equipo pueda certificar matemáticamente la salvación. Además, no se descarta que tanto Getafe como Levante lleguen a estos compromisos sin jugarse grandes objetivos, lo que podría favorecer al Mallorca. En cualquier caso, serán dos citas clave que pueden marcar el cierre de la temporada.

El clásico de la indiferencia

La última batalla

El último partido de la temporada en Son Moix frente al Real Oviedo podría ser una partido con mucho en juego. El Oviedo lo tiene difícil, pero no está muerto, llega en una dinámica de resultados positivos que le permite seguir creyendo en la permanencia. Si todo le sale a favor, podría llegar a la jornada final con opciones reales de salvarse, cosa que no le conviene al equipo bermellón en caso de jugarse la permanencia