Los números de Martín Demichelis como entrenador del RCD Mallorca hablan por sí solos. Con el técnico argentino al frente, el equipo bermellón ha sumado 10 de los últimos 15 puntos posibles en Primera División. Tres triunfos vitales en la lucha por la permanencia y un empate que durante mucho tiempo era otro triunfo. Únicamente una desconexión en Elche y el error de Muriqi fallando un penalti en el descuento evita que Demichelis pase sus primeros cinco partido al frente habiendo sumado en cada uno de ellos. Pero más allá de los números, lo destacable tiene que ver con el nivel del equipo. Demichelis ha logrado dar con la clave en lo táctico, pero también en lo emocional. Ha dado segundas oportunidades y jugadores como Manu Morlanes, Sergi Darder, Pablo Torre o Zito Luvumbo parecen otros.

Con Jagoba Arrasate la situación era dramática, y no solo hablamos de resultados. Ese Mallorca tenía muchas carencias y el vasco era incapaz de rentabilizar a sus jugadores. Había un once tipo y mirar al banquillo era un drama. Demichelis tiene las mismas piezas, incluso menos por culpa de las graves lesiones de Antonio Raíllo o Mateo Joseph, pero el argentino les ha cambiado la cara. Los que eran suplentes ahora son indiscutibles; y los que tenían la titularidad garantizada, como Jan Virgili, ahora se ganan los minutos desde el banquillo y sin alzar la voz.

Los casos más notorios los son los de Luvumbo, Darder y Torre. De Zito poco más se puede añadir. El angoleño recuerda que Vedat Muriqi siempre necesita un jugador de sus características al lado. Con Luvumbo, Muriqi es mejor delantero. Llegó en invierno, prácticamente el último día de mercado, y con Demichelis está demostrando ser un jugador más que interesante. Jugando como segunda punta, tirándose un poco a banda y asistiendo hasta en dos ocasiones en los últimos partidos.

Pero hay más. Muchos reclamaban ver a Darder y a Torre juntos. Ellos mismos lo decían sin tapujos. Con Arrasate pocas veces coincidieron. Al ser tan parecidos, ubicarlos juntos en el césped se antojaba inoperante para Jagoba. Si bien Demichelis se ha «aprovechado» de los problemas en la zaga para reubicar a Omar Mascarell como central y así colocar a Darder de pivote, esa decisión habla muy bien de su ojo. Sergi despuntó jugando ahí en el Málaga o en el Lyon; y ahora, ante Madrid y Rayo, el de Artà está volviendo a despuntar. Todo, con un Pablo Torre que mejora partido tras partido jugando justo detrás de los delanteros. No solo mejora sus sensaciones, sino que suma dos goles desde que llegó Demichelis

Aprovechar las segundas oportunidades es una faceta clave dentro del fútbol. Más aún en estas circunstancias, con cambios de entrenador de por medio. Los mencionados han dado con la tecla para ganarse la confianza de un Martín Demichelis que está convencido en la salvación del Mallorca.

Martín Demichelis, en Son Moix
Martín Demichelis, en Son Moix (Foto: Europa Press).