La UD Logroñés visitó Son Moix para medirse al RCD Mallorca en lo que fue el partido correspondiente a la decimoquinta jornada de campeonato para ambas escuadras. En dicho choque, el conjunto de Luis García Plaza se llevó el gato al agua (4-0) tras doblegar a los riojanos, que aterrizaron en la isla tras enlazar seis victorias consecutivas.

Los bermellones se enfrentaban a un hueso duro de roer, y LGP lo sabía. El cuadro de Sergio Rodríguez llegaba tras sumar 18 de 18. Gámez fue la sorpresa en una alineación en la que estuvieron Reina, el mismo Fran, Valjent, Raíllo, Cufré, Sevilla, Iñigo, Sánchez, Dani Rodríguez, Mboula y Amath. Por su parte, los que hoy vistieron de azul reservaron a sus máximas amenazas hasta la fecha como Andy o Leonardo Ruiz, pensando quizás en el duelo viniente ante la Ponferradina en la próxima fecha intersemanal.

Si se pudiera escribir un guión bizarro y a la vez positivo para los de casa se parecería a lo que realmente pasó: a los tres de juego, el Mallorca contó con un penalti a favor y el Logroñés se quedó con uno menos tras la temprana expulsión de Andoni López, que usó las manos para negarle un gol a los anfitriones. Dani Rodríguez erró hasta dos veces la pena máxima, pero tras el segundo fallo Salva Sevilla apareció para abrir el marcador echar por tierra el trabajo de todo un ex mallorquinista como Roberto Santamaría, que adivinó las dos ejecuciones del centrocampista gallego. Después de todo esto, la tarde de fútbol se convirtió en un juego de niños para un Mallorca que acosó a los riojanos durante todo el primer acto hasta encontrar el premio del segundo gol en las botas de Amath Ndiaye, que consiguió su segunda diana en este curso cuando se llegaba a la media parte.

Quizás en la cabeza de los chicos de Rodríguez había un plan para voltear la situación en el segundo tiempo, pero la realidad superó a la ficción gracias a un Mallorca que no cedió ni un ápice en su afán por dominar de cabo a rabo a su rival. Iñigo Ruiz de Galarreta y Jordi Mboula fueron de lo mejor de un equipo que fue madurando una victoria que se coció desde los primeros instantes del match. Abdón Prats logró certificar el verde tras marcar el tercer gol de la tarde gracias una maravillosa asistencia de un Fran Gámez que volvió a demostrar que merece más oportunidades. A falta de 20 minutos el 3-0 era ya un marcador lo suficientemente como para que LGP diera entrada a jugadores menos habituales como Luka Romero, la perla bermellona, que volvió a gozar de un buen puñado de minutos en los que inauguró su casillero como profesional tras un tanto extraordinario que cerró la goleada. Con 16 añitos, se dice pronto.

El Mallorca recupera un liderato que sólo cedió durante un par de horas y se coloca en el mejor contexto posible para preparar uno de esos partidos marcados a fuego en el calendario: la visita al Juegos del Mediterráneo para medir fuerzas ante el Almería, otro de los gallos de la competición. Pero esa ya será otra historia para un equipo que se sigue confirmando como uno de los dominadores de la categoría y que suma ya más de dos meses y medio sin conocer la derrota, un equipo que no da tregua.

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