Real Mallorca y Real Oviedo se vieron las caras en el Carlos Tartiere de la capital asturiana en lo que fue el encuentro correspondiente a la vigésima jornada de campeonato en la Liga Smartbank. Dicho choque se saldó con un empate (2-2), que permite a los baleares empatar a puntos con la cabeza de la tabla.

Con hasta seis bajas de muchísimo peso por lesión o por COVID-19, con todo ello tuvo que lidiar un Luis García Plaza que alineó un esquema más que inédito: Reina, Sastre, Russo, Sedlar, Oliván, Iñigo, Baba, Sánchez, Febas, Lago Junior y Abdón Prats conformaron el once para medirse a los carbayones. Por su parte, los de Ziganda cuadraron su habitual 4-4-2 con Rodrigo y Blanco Leschuk apuntalando el ataque.

El partido iba a estar marcado por la lluvia y el barro. La primera parte arrancó de la mejor manera para los visitantes, que se adelantaron en el marcador a los 15 minutos después de que Lago Junior aprovechara un error garrafal de Mosa para batir a Joan Femenias. Cuando el Oviedo todavía se relamía las heridas del primer tanto en contra, Joan Sastre clavó un disparo por toda la escuadra tras un rebote fuera del área que puso tierra de por medio en el electrónico. Pero con 0-2, los de casa entraron en el partido, y de qué manera. Nahuel Leiva fue el mejor de los de azul y no dejó de insistir hasta que, a pocos minutos para el descanso, asistió a balón parado al joven Javier Mier, que culminó para recortar distancias.

El marcador no tardaría demasiado en igualarse de nuevo, ya que tras merecerlo, en el minuto 70, una nueva asistencia de Nahuel encontró la cabeza de Alejandro Arribas y el capitán oviedista hizo valer dicha oportunidad para clavar el cuarto gol del partido, que a posteriori sería definitivo. El Mallorca acusó su debilidad a balón parado y dejó escapar una ventaja que le colocaba como nuevo líder de la categoría, aunque hasta pudo perder el partido después de que Obeng azotara el larguero en lo que fue la última gran ocasión del partido. Álex Alegría tuvo minutos al final del choque para intentar desequilibrar de nuevo la balanza, pero el 2-2 resultó inamovible.

Un reparto de puntos que parece no satisfacer a nadie, pero que vuelve a demostrar que en Segunda División nada es definitivo, ni en los partidos ni en la tabla. El Mallorca suma su segundo partido consecutivo sin ganar, aunque le recorta un punto al Espanyol después de que el ‘Dream Team’ de Vicente Moreno sucumbiera ante Las Palmas. Los de LGP deben pensar ya en la semana que viene, en el que justamente el elenco de Pepe Mel visitará el estadio de Son Moix.