El RCD Mallorca cerró su alocada semana de tres partidos visitando a la UD Las Palmas en el Gran Canaria en lo que fue el partido correspondiente a la trigesimotercera jornada de campeonato para ambas escuadras. Dicho encuentro concluyó en con un empate (1-1) que le acabó sabiendo de maravilla a los visitantes.

A la tercera fue la vencida: LGP hizo rotaciones. Ante ausencias de peso como las de Antonio Raíllo, Brian Oliván e IRDG más el cansancio acumulado tras siete días de agonía, el técnico valenciano probó un once inédito con Reina, Gámez, Russo, Valjent, Cufré, Sedlar, Salva, Dani Rodríguez, Sánchez, Amath y Álvaro Giménez. Por su parte, los de Pepe Mel querían alargar su buena racha tras golear al Lugo por seis a uno hace unos días con jugadores en buen estado de forma como Robert, Araujo o Jesé.

El ruedo exigía un buen inicio, y el Mallorca lo tuvo: los de rojo y negro dieron muestras de solidez defensiva y velocidad en el juego durante el primer cuarto de hora, y fruto de ello, la recompensa no tardó en llegar. En el minuto 14, tras una buena jugada colectiva, Dani le regaló un gol en bandeja a un Amath que no falló y que consiguió su novena diana del curso. Tras el gol, los amarillos empezaron a calibrar su mejor versión y, tacita a tacita, le irían ganando campo a los bermellones hasta llegar a tener grandes ocasiones en los pies de Robert y en los de Jesé, que demostró que todavía puede ser una ficha determinante en este juego. Braian Cufré volvió a ser el damnificado de una defensa que se motró brava y compacta con Russo y con un Valjent que estaba de vuelta tras el parón de selecciones.

La segunda parte iba a ser otra historia: el Mallorca salió a la reanudación con una marcha menos que su rival, y a los dos minutos de fútbol, los de casa consiguieron su primer objetivo. En el 47, Jesé sacó la varita y asistió a un Araujo que, con maestría, fusiló a Reina en una acción imparable. El gol ayudó a los pío-pío a seguir creyendo, y, por momentos, el Mallorca se vio acorralado en la esquina de un ring del que acabaría saliendo con vida. Baba refrescó el aire de un centro del campo que sufría, allá por el minuto 70, cuando Salva y Sedlar se encontraban totalmente superados por los Mesa, Ruiz y compañía. Trajkovski, Sastre, Abdón y Mboula acabarían siendo los recambios de LGP. La escuadra de Pepe Mel estuvo bien cerca de encontrar el segundo tanto, pero entre las buenas acciones en la retaguardia y la mala fortuna de los canarios, el marcador permaneció inamovible. El Mallorca jugó al contraataque en el tramo final, y gracias a la calidad de jugadores como Amath, bien pudo también haberse llevado un premio aún mayor. Pero el empate sería definitivo.

El Mallorca sale vivo de un auténtico combate a golpe limpio y sobrevive a una semana marcada en rojo en el calendario con un más que digno, por cómo se han desarrollado los acontecimientos, 4 de 9. Los bermellones aumentan la diferencia con el Almería a cinco puntos (más golaverage), y se asegura seguir en ascenso directo un par de jornadas más, como poco. Ahora, por delante, toda una semana para descansar, trabajar y preparar el próximo reto: el CD Lugo en casa, un partido clave para hacer bueno un punto sufrido y trabajado en las Islas Canarias.