El RCD Mallorca recibió al CD Leganés de Asier Garitano en lo que fue el partido correspondiente a la trigesimosegunda jornada de campeonato en la Liga Smartbank. El choque concluyó con una victoria local (1-0) que devolvió a la escuadra balear a la senda de las sensaciones positivas gracias a un solitario gol de Antonio Raíllo.

Luis García Plaza demostró que, pese a caer estrepitosamente en Fuenlabrada, confía en lo que tiene. El técnico valenciano calcó su último once, con la única excepción de Antonio Sánchez en detrimento de Aleix Febas. Reina, Sastre, Russo, Raíllo, Oliván, Baba, Dani Rodríguez, Salva, el propio Antonio, Mboula y Abdón fueron los protagonistas desde el inicio. Amath Ndiaye volvió a una convocatoria y esperó su oportunidad desde el banco. Por su parte, los de la capital española se plantaron en la isla con un 5-3-2 plagado de calidad con jugadores de la talla de Shibasaki, Rubén Pardo o Sabin Merino.

El Mallorca arrancó la moto diferente a cómo lo venía haciendo y, desde el inicio, dejó claro que la batalla de esta tarde iba a decidirse por detalles. Los pepineros supieron responder al buen inicio de los anfitriones y el partido entró prematuramente en una especie de planitud en la que los acontecimientos reseñables brillarían por su ausencia. A los de casa se les encendió la bombillita cuando Antonio Raíllo cabeceó a gol una falta lateral servida por Salva Sevilla cuando todavía no se había cumplido la hora de partido. Los bermellones celebraron con rabia el tanto y demostraron la cantidad de fantasmas que parecía empezar a ahuyentar dicha diana. El Leganés detectó desde el incio que, tapando al mismo Salva, las opciones de creación de los de rojo disminuirían sensiblemente al no ser Baba un especialista en salida de balón. Las ocasiones se repartieron entre los dos equipos con timidez, y el descanso llegó sin que pasaran muchas cosas, algo que, con la ventaja, parecía interesar a los de casa.

El Leganés subió las revoluciones al iniciarse el segundo acto y contó con buenas llegadas que hicieron temblar los cimientos defensivos del Mallorca. El carrusel de cambios de Garitano refrescó a los blanquiazules y entre Bua, Muñoz, Bastón y José Arnaiz consiguieron acercar aún más a la escuadra madrileña a su objetivo. Franco Russo, Raíllo y compañía supieron responder con oficio y mono de trabajo a las acometidas de su rival, y además, la entrada de Amath a la hora de partido le vino de perlas a los de Son Moix, porque el africano demostró que está de vuelta en toda su plenitud. Sedlar, Álvaro y Cufré también acabarían saltando al campo. El Leganés acabaría apretando de lo lindo y estuvo bien cerca de lograr el empate. Entre el larguero tras el descomunal bote de un libre directo y un antológico paradón de Manolo Reina, la fiesta acabó de la mejor manera para los de la isla. El de Villanueva del Trabuco se desquitó de su mala actuación en Fuenlabrada y demostró que es, por merecimiento, el portero que necesita el Mallorca.

Sí, el Mallorca vive y colea. Los tres puntos conseguidos por el elenco de LGP consolidan al grupo en la segunda plaza, sólo alejados del liderato por la diferencia de goles con el RCD Espanyol. Ya lo dijo la afición: juntos somos mejores. Los de rojo y negro vuelven a demostrar que esto es muy largo, que lo van a luchar todo y que el objetivo de ascender directamente está, a día de hoy, un pasito más cerca.