El RCD Mallorca visitó El Toralín para medirse a la SD Ponferradina de Jon Pérez Bolo. El encuentro entre castellanos y mallorquines fue el correspondiente a la cuadragesimosegunda jornada de campeonato, fecha que cerró un año casi perfecto con un empate (2-2) que dejó a los baleares con 82 puntos.

La tranquilidad de tener el objetivo bajo el brazo y la motivación por asaltar el liderato invitó a Luis García Plaza a montar un esquema híbrido entre jugadores más habituales y jugadores con menos minutaje. Koke, Gámez, Valjent, Raíllo, Oliván, Sedlar, De Galarreta, Mboula, Febas, Mollejo y Marc Cardona conformaron el once inicial. Por su parte, la Ponferradina también llegaba con los deberes hechos y con la idea de dejar una última gran actuación en una temporada de notable alto.

Los visitantes dejaron claras sus intenciones desde el inicio. El Mallorca no fue a Ponferrada de vacaciones. Para ser líderes, los de rojo y negro debían ganar y esperar a que el Espanyol, en Santo Domingo y ante un Alcorcón que se jugaba la vida, no lo hiciera. Las buenas noticias llegaron pronto desde la capital de España tras un gol de Hugo Fraile a la media hora de encuentro, pero el Mallorca seguía sin encontrar el camino para ponerse por delante en el marcador. De hecho, sería el equipo local quien encontraría antes el premio tras una rigurosa pena máxima transformada por Óscar Sielva antes del descanso. El 1-0 no hacía justicia a lo acontecido sobre el verde, y Marc Cardona no tardaría en confirmar dicha sospecha. El delantero catalán aprovechó una asistencia de Ruiz de Galarreta, que fue el mejor del partido, para poner las tablas segundos antes del pitido intermedio.

LGP se tomó muy enserio la segunda mitad: con el resultado del Espanyol al descanso, el Mallorca sólo necesitaba un tanto para conseguir el premio, y por ello, Dani Rodríguez, Cufré, Amath Ndiaye, Abdón Prats y Antonio Sánchez acabarían incorporándose al encuentro. Marc Cardona volvería a ser protagonista en la jugada que supondría el segundo gol para su equipo. Y es que corría el minuto 75 cuando el ex ariete de Osasuna asistió a Abdón para que este pusiera lo que a priori parecía el broche final a una temporada de ensueño convertida en un tiro raso que batió a Gianfranco Gazzaniga. Los rojillos celebraron con jolgorio su machada, pero un último actor blanquiazul estaba aún por hacer de las suyas. En el 87, cuando el encuentro ya moría, Curro anotó uno de los goles de su carrera con una imparable volea ante la que nadas pudo hacer Koke. El 2-2 dejaba sin opciones a los de LGP de coronarse como campeones y, aún intentándolo con buenas ocasiones hasta el final, el marcador resultó inamovible.

El Mallorca vivió un cierre de temporada casi perfecto. Pese a esa última puñalada agridulce en su último encuentro, el equipo palmesano cierra esta 20/21 como segundo clasificado con 82 puntos (mismos que el Espanyol, líder), 54 goles a favor y 28 en contra (mejor de la liga junto a Espanyol). Los bermellones han sido el tercer mejor anfitrión de la campaña y el mejor visitante, habiendo conseguido 37 puntos lejos del estadio de Son Moix. Además, en una campaña para la historia, la parroquia rojinegra ha reafirmado a sus principales baluartes como Manolo Reina (22 porterías a cero), Raíllo y Valjent (mejor pareja de centrales de la categoría), Salva Sevilla (posiblemente el MVP), Dani Rodríguez o Abdón Prats (10 goles para el recuerdo), y a la vez ha podido encontrar a nuevos como Iñigo Ruiz de Galarreta, Antonio Sánchez (canterano, tres goles) o Amath Ndiaye (9 goles). En definitiva, unos meses de sobresaliente absoluto que deberán ser el ingrediente principal para dar el siguiente gran salto: permanecer en Primera División en las mejores condiciones tantas temporadas como sea posible.