El RCD Mallorca recibió a la AD Alcorcón para disputar el encuentro correspondiente a la trigesimonovena jornada de liga para ambas escudras. Dicho choque terminó con una victoria bermellona (2-0) que deja el billete de regreso a Primera División a sólo un punto. El partido entre bermellones y alfareros fue presenciado por 4.086 espectadores que, tras más de un año de espera, volvieron a copar las gradas.
Luis García Plaza aprovechó la baja de Joan Sastre y la acumulación de minutos por parte de los intocables para hacer algunos cambios. Fran Gámez y Franco Russo fueron las novedades de un once en el que formaron junto a Reina, Valjent, Oliván, Sedlar, Salva Sevilla, Dani Rodríguez, Amath, Lago Junior y Abdón Prats. Por su parte, un Alcorcón sumido en una muy buena racha saltó al verde palmesano con un once en el que el ex mallorquinista Xisco Jiménez se presentaba como la gran amenaza para la retaguardia balear.
La primera mitad del Mallorca fue un ejercicio de paciencia. Los de LGP saltaron motivados, a sabiendas de que una victoria suponía el ascenso, pero el Alcorcón no hizo ni el amago de achantarse, y dejó claro desde un primer momento que también se lo está jugando todo. Los madrileños contuvieron bien a los de casa hasta que a estos les favoreció una pena máxima antes de llegar al tiempo de descanso. Abdón Prats asumió la responsabilidad y transformó dicho lanzamiento desde los once metros para inaugurar el electrónico.
En la segunda parte las tornas no iban a cambiar en exceso. El Mallorca supo en todo momento cuándo y dónde apretar para tener el partido bajo control, y Manolo Reina no tuvo que intervenir con grandes intervenciones ante acometidas enemigas. La guinda del pastel la iba a poner el de casi siempre: Salva Sevilla. Cuando faltaban cinco minutos para llegar a la hora de partido, el andaluz deleitó al respetable con una milimétrica vaselina tras una sensacional pared con Abdón. El público disfrutó de su mago, que volvió a demostrar que sus razonables parecidos con el vino. Cuanto más tiempo pasa, mejor parece jugar Salva. El segundo puñetazo al Alcorcón dejó a los de Juan Antonio Anquela planchados en la lona, y pese a intentarlo, no iban a poder poner en peligro a los de rojo y negro. Antonio Sánchez, Baba, Ruiz de Galarreta, Mboula y Febas iban a ser las piernas frescas con las que el Mallorca cerró un encuentro que se jugó a su ritmo.
Una unidad, un punto. Eso es lo que separa a la escuadra mallorquina de la Primera División. Tenerife, Zaragoza y Ponferradina, esas tres oportunidades son de las que va a gozar el elenco rojillo para certificar que el trabajo de todo un año ha valido la pena: el ascenso es un hecho al que sólo le falta la fecha.

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