El Mallorca es el primer cuartofinalista de la Copa del Rey y estará en el sorteo después de ganar por 2-1 al Espanyol de Vicente Moreno. Leo Román repitió en portería y se apostó por suplir la baja de Maffeo con Jaume Costa, que jugó a pierna cambiada, Salva y Galarreta formaron un doble pivote que funcionó a las mil maravillas y Take volvió a ser titular.

Desde el inicio se vio a un Mallorca dominante y que logró salir con el balón desde atrás en infinidad de ocasiones gracias a la habilidad de Salva y de IRDG. El peligro llegaba por banda izquierda y varias veces fueron las que Oliván pudo recorrer el carril izquierdo para buscar a Abdón y a Amath. Sin embargo, el premio llegaría desde el otro costado, el Mallorca tiró una contra por banda derecha en la que Amath recogió el balón para dirigirse a la meta defendida por Diego López hasta que le tumbaron, amarilla para el infractor y falta peligrosa. Take se encargó de desatar el delirio en Son Moix con un golpeo impresionante ante el que nada pudo hacer el meta perico. Encontraban el premio los de casa delante de un Espanyol que solo tuvo una ocasión con una volea muy lejana de RDT. Los pupilos de Vicente Moreno intentaron con un arreón final antes del descanso empatar la contienda, pero su ímpetu fue insuficiente para superar a Valjent y Russo, que secaron a Dimata y RDT. Al descanso 1-0 merecido para los de LGP.

A la vuelta de vestuarios el Espanyol cambió a un Dimata desaparecido para dar entrada a Melendo e intentar cambiar el encuentro. Nada más lejos de la realidad, los bermellones, que no introdujeron cambios, frenaron el posible arreón de los visitantes atacando y buscando el segundo gol. En apenas quince minutos el Mallorca botó hasta cinco córners, cuatro de ellos no encontraron destinatario, pero a la quinta fue la vencida. Salva Sevilla puso el esférico cerquita del primer palo para que Abdón Prats levantase a Son Moix gracias a un cabezazo preciso que se fue a la izquierda de Diego López sin que ningún defensa pudiese rechazar el balón. El luminoso reflejaba lo visto en el césped y los aficionados disfrutaban de lo que parecía una victoria más o menos cómoda hasta que una falta sacada muy rápidamente por el Espanyol terminó con el 2-1 en el marcador no sin un suspense que duró cinco minutos mientras el árbitro principal escuchaba las indicaciones de la sala VOR. El Espanyol se agarraba a la Copa del Rey y Vicente Moreno metía más dinamita para remontar el encuentro. No fructificó su intento y el Mallorca supo resistir hasta el final sin prácticamente pasarlo mal más allá de la última acción del partido en la que los pericos tuvieron una ocasión más o menos clara para empatar la eliminatoria.

Al final 2-1 que envía al Espanyol a casa y permite a los bermellones seguir vivos en una Copa en la que solo quedarán ocho. El plan salió perfecto y LGP fue capaz de dominar el encuentro de principio a fin para ser verdugo de Vicente Moreno. Take y Abdón permiten que Son Moix pueda soñar.