El Ibiza ha vuelto a demostrar hoy su fiabilidad como visitante. Los insulares son el mejor equipo del grupo I a domicilio y, en el complicado Estadio de Pasarón, han sumado un nuevo punto lejos del fortín de Can Misses. El tercer viaje a Pontevedra no pudo culminarse con una nueva victoria ante el rival con el que más veces se ha visto las caras el Ibiza esta campaña. El equipo de Carlos Pouso llegaba con la lección aprendida de la eliminación en Copa del Rey (el Ibiza ganó en Pasarón por 0 a 2 el pasado 8 de enero en la reanudación del partido que se detuvo el 18 de diciembre por culpa del viento y la lluvia) y la urgencia de ganar tras cinco jornadas sin hacerlo.

Con esos ingredientes, el partido fue durísimo desde el pitido inicial. Las ocasiones escasearon durante los noventa minutos. Cada llegada valía su peso en oro y el Ibiza pudo adelantarse en los primeros compases con una falta en la frontal que chutó Kike López. La rosca del salmantino la despejó Edu con una palomita. La respuesta del Pontevedra no se hizo esperar demasiado. Álex González cruzó un tiro dentro del área celeste que se marchó rozando el palo largo de Lucas Anacker.

Los ibicencos volcaban el peso de su ataque en la banda izquierda, donde Raí, que estuvo muy participativo, se entendía bien con Pierre Cornud. El debutante mostró su potencia y su buena pierna desde el lateral izquierdo celeste. El último tramo del primer tiempo se tiñó tímidamente de granate. Gonzalo estuvo imperial en un par de cruces para evitar males mayores en defensa al equipo de Pablo Alfaro. El capitán ibicenco y Álex Quintanilla estuvieron muy pendientes de Rufo y del peligro que podían causar las acciones del nuevo delantero centro del Pontevedra.

La reanudación comenzó con una gran ocasión de Álvaro Bustos. A la trayectoria del disparo del extremo, que era casi perfecta, le sobraron unos centímetros para que entrara en la portería visitante. No pudo inaugurar el ‘10’ granate un marcador anclado en el empate a cero. Lo intentó también sin éxito Ángel Rodado poco después. El pichichi ibicenco tuvo que bregar todo el encuentro con los defensores pontevedreses. Aunque no dispuso de muchas opciones, poco le faltó para aprovechar la única clara que tuvo. Rodado recibió un centro de Grima y, con un control orientado, se abrió un espacio interesante en el área local. El mallorquín cruzó el balón ante Edu, que respiró aliviado bajo palos al ver que el chut se perdía por la línea de fondo.

Con el paso de los minutos el juego pasó de trabado a directo. En el toma y daca los gallegos, más necesitados de puntos, apretaron. El Ibiza tuvo oficio para contener al Pontevedra, que desaprovechó una pelota que le quedó franca a Álex González ante Lucas para anotar una diana que habría resultado definitiva. Pablo Alfaro introdujo a Javi Lara, Borja Martínez y Pep Caballé para oxigenar al equipo en la medular y en los costados del ataque. Tuvo algunas opciones el bloque celeste a balón parado, pero el arco pontevedrés estaba cerrado a cal y canto, haciendo bueno el lema que acompaña al club de las Rias Baixas desde los años sesenta. Después de conquistar Pasarón en Copa del Rey, el Ibiza comprobó que para vencer en esa plaza hai que roelo. El empate, sin embargo, permite a los ibicencos volver a la isla con un valioso punto en la maleta que les mantiene en la parte alta de la clasificación del grupo I de Segunda B.

Comentarios