Miquel
Soler, entrenador del RCD Mallorca, ha atendido a los medios de
comunicación tras finalizar el último entrenamiento antes del
partido contra el Mirandés. Soler dice que ya sabe qué hará cuando
finalice la temporada, pero hoy no desvela nada, “es el último
partido y hay que dejar un buen sabor de boca. La preparación del
partido ha sido igual que los anteriores y lo afrontaremos con la
máxima seriedad y la máxima disciplina para ganarlo. Lo afronto sin
pensar si puede ser o no mi último partido con el Mallorca, no
pienso más allá del domingo”, señaló.
“Hay
muchas bajas para el viaje. Es verdad que se está haciendo largo el
final de temporada aunque lo prefiero a lo que pasó el año pasado.
Una vez que ya no te juegas nada cuesta meter la máxima intensidad
en los entrenamientos y en los partidos”, comenta el entrenador
catalán respecto a cómo afrontan el último partido de la
temporada.
Como ya he
comentado antes, Soler ya sabe qué va a hacer cuando termine la
temporada, “mi decisión está tomada desde el día después de la
Ponferradina, ya os la comunicaré cuando acabe la temporada. Ya lo
hable con Nadal y le comunique mi decisión y las razones. Mi
propósito para el año que viene es entrenar, ya diré si aquí o en
otro lado”.

Soler admite
que el fallo de esta temporada fue la de destituir al propio Soler
diez días antes del inicio de la temporada, “para mí fue una
equivocación”. El entrenador bermellón se ha caracterizado por
hacer bastantes entrenos a puerta cerrada, “prefiero que no
trascienda si uno se enfada con otro o si hay alguna discusión”.

Autor: Alberto Cercós.

  
Estudiante de periodismo y comunicación audiovisual en el CESAG. 20 años. Gran aficionado a los deportes, sobre todo al fútbol. RCD Mallorca como equipo a seguir. Pianista en los ratos libres. 

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