El fútbol volvió al nuevo Visit Mallorca Stadium para albergar la vuelta de la máxima competición a la isla. El equipo bermellón recibió al FC Barcelona de Quique Setién en lo que fue el encuentro correspondiente a la vigesimoctava jornada de liga. La contienda cayó de lado de los visitantes (0-4), que fueron superiores en el computo general del partido y que hicieron buenos los tantos conseguidos por Arturo Vidal, Martin Braithwaite, Jordi Alba y Leo Messi.

A Vicente Moreno le tocó rotar. El calvario en el lateral zurdo y las carencias físicas de Baba otorgaron una oportunidad de oro para Joan Sastre y Marc Pedraza. Junto a ellos, los de casi siempre, con el ‘Cucho’ Hernández, Kubo y Budimir en la lanza de ataque. Por su parte, Setién hizo lo propio y alineó a sus mejores naves, con Leo Messi a la cabeza.

Al Barça se le puso todo de cara cuando sólo habían transcurrido 60 segundos. Arturo Vidal encontró portería tras un extraordinario centro de Jordi Alba y adelantó a los catalanes cuando los pocos privilegiados que estuvieron presentes en Son Moix todavía se estaban sentando. El Mallorca no le perdió la cara ni al momento ni al encuentro. Los de casa se mostraron valientes y fueron encontrando alguna que otra ocasión mientras mantenían relativamente a raya a sus oponentes. Takefusa Kubo fue el más creativo como de costumbre, pero sus eléctricas intervenciones no sirvieron como para que el resultado se moviera antes de encarar por primera vez el túnel de vestuarios. De hecho, fue el danés Braithwaite el que sí aprovechó la que tuvo y, tras una asistencia de Messi y algún que otro error defensivo, fusiló a Manolo Reina para doblar la ventaja de su equipo.

El segundo acto arrancó como acabó el primero. El Mallorca se acercaba al área, con ocasiones y saques de esquina, pero sin precisión alguna. La nueva normalidad trajo consigo un carrusel de cambios que concedió una oportunidad a los menos habituales como Fran Gámez, Salibur y Abdón Prats. Aún con buenos momentos, la calidad pudo con la perseverancia y con el buen hacer de los de Moreno, y la segunda parte acabó con dos goles más para los que se llevaron los puntos: Jordi Alba y Leo Messi remacharon la hazaña tras hilvanar buenas jugadas.

0-4, un resultado engañoso y un Mallorca que vuelve al ruedo con mejor sabor de boca del que parece, pese a la goleada final. Toca cambiar el chip, pensar ya en el Madrigal y enfocar una nueva jornada para seguir peleando por un objetivo que sigue casi intacto: la permanencia. Vuelta al fútbol en Son Moix, aunque una vuelta sin sorpresas.

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