Cambio de líder en LaLiga. El Real Madrid se impuso en el Clásico al Barcelona y se coloca al mando de la tabla. Además, aprietan Getafe, Sevilla y Real Sociedad mientras que por la cola comienzan a descolgarse Mallorca, Leganés y Espanyol. 

Ganó el Real Madrid y vuelve a liderar el campeonato. Fue un partido intenso cuando comenzó a romperse, ya en la segunda mitad. En la primera estuvo mejor el Barcelona. Bien plantado, controlando en todo momento el juego y el ritmo pero con la penuria del gol. La tuvieron Arthur, Messi y Griezzman, pero se estrellaron con un Courtois brillante y con el error propio (en el caso del francés, que envió un buen centro al limbo). Con el Madrid agazapado, esperando un error pero sin robar el balón, el Barcelona controlaba a su antojo el choque. Pero anoche el gol no quería llegar y al descanso nos fuimos con igualdad. La segunda mitad comenzó más o menos igual pero tuvo su punto de inflexión tras pasar el primer cuarto de hora. Un espléndido remate a la escuadra de Isco, respondido de forma impresionante por Ter Stegen, dio alas al Madrid y puso plomo en las botas culés. Desde ese momento los de Setién fueron incapaces de enlazar dos o tres pases seguidos y menos de sacar el balón. Las pérdidas en la línea de tres cuartos comenzaron a incrementarse con su correspondiente peligro. Las paradas del meta alemán salvaban al Barcelona, que por minutos desapareció del mapa. En un robo de estos, Vinicius recogió un pase de Kroos, se metió hasta el fondo y remató a gol. Su disparo toco en Piqué, que le había cedido un par de metros, y cambió la trayectoria del balón enviándolo al fondo de las redes. El gol abrió la espita y el Madrid comenzó a volar mientras que su rival desaparecía con estrépito. Prácticamente el Barcelona no disparó en toda la segunda mitad a gol -parecía un fantasma- y así es imposible. Ya en el tiempo de descuento Mariano, que acababa de pisar el césped, volvía a batir al meta alemán para hacer el segundo gol y amarrar de forma segura los puntos.Victoria por tanto del nuevo líder, el Real Madrid, que triunfó en el correcalles ante un Barcelona deficitario, muy lento y fallón en ataque. Cambia el líder pero la competición se iguala.

Mucha igualdad por la parte alta de la tabla. Todos quieren jugar en Europa pero sólo unos pocos lo conseguirán. El Sevilla, por ejemplo, sufrió de lo lindo para deshacerse por la mínima, y en el descuento, de un Osasuna que jugaba en inferioridad por la expulsión de su portero Herrera al inicio de la segunda mitad. Tras el descanso parecía que los de Lopetegui tenían el choque controlado, pero una segunda mitad nefasta a punto estuvo de restarle dos puntos vitales para continuar de lleno en la pelea por un puesto Champions. Pero, a pesar de todo, Lopetegui sigue muy cuestionado por la grada sevillista, muy poco conforme con el técnico vasco. Si los resultados cambian y si, sobre todo, el juego no mejora, la destitución podría estar cerca a pesar de tener el objetivo de la Champions al alcance de la mano. También la Real Sociedad quiere mantenerse en la pelea. Derrotó por la mínima a un buen Valladolid que a punto estuvo de rascar algún puntito, pero la actuación de Remiro junto a la falta de definición de sus atacantes le impidieron salir con vida del Reale Arena. Januzaj volvió a marcar y a demostrar que se halla en un maravilloso momento de juego, lo que unido a su calidad nos deja un jugador excepcional y muy aprovechable para Imanol y para la Real. Ahora llega el objetivo del año: la semifinal de Copa ante el Mirandés. Lo mismo le ocurre al Athletic, que derrotó por la mínima al Valladolid en un partido intenso y con más polémica de la deseada. Un gol de penalti pitado por el VAR y marcado por Raúl García sentenció el enfrentamiento, pero hubo varias jugadas conflictivas en las dios áreas que no fueron señaladas y que por TV parecieron sancionables. Ni el colegiado en el campo ni el de VAR dijeron nada, lo que ya clama al cielo. Ninguno se fue contento, aunque los vascos se reencuentran con la victoria diez semanas después y llegan motivados a la semifinal copera ante el Granada. Además, el Valencia se impuso por la mínima a un Betis que no dio la talla y que vuelve a tener a su técnico, Rubi, en la cuerda floja. Los resultados no son acordes con la plantilla y aqui lo que valen son los puntos. Y éstos no llegan.

Para los de abajo la vida apenas cambia. Espanyol y Atlético empataron y los dos se quedan como estaban, es decir, mal. Los de Simeone no ganan a domicilio desde diciembre y ya ha pasado mucho tiempo. Los periquitos lo intentan, pero no suman de tres en tres y continúan cerrando el pelotón. También igualaron Leganés y Alavés en un partido flojo, de lucha y de escasas ocasiones como ya se preveía. Respira Garitano pero Aguirre sigue hundido. Otro que empató fue el Celta, pero en un feudo complicado como el de Los Cármenes de Granada ante uno de los equipos revelación del año. El resultado puede considerarse justo y así, de puntito en puntito, los gallegos van alejándose de la zona peligrosa aunque aún no pueden respirar con calma. El peor parado, desgraciadamente, fue el Mallorca, que no realizó un buen partido -los nervios pesan ya demasiado- y perdió ante un Getafe rocoso que acertó en una de las escasas ocasiones que tuvo el choque. Además, los de Moreno pierden a Salva Sevilla, expulsado cuando se encontraba en el banquillo. El panorama se ennegrece de forma seria cuando resta un tercio para concluir LaLiga. No se ven brotes verdes, no se crean ocasiones y al final los errores se pagan. Si eres incapaz de ganar a domicilio, como le ocurre al Mallorca, y ya tampoco lo haces ante tu afición el futuro está escrito. Para concluir con los equipos que están sufriendo, el Éibar dio un golpe sobre la mesa y aplastó a un Levante inferior. Resultado justo para los de Mendilíbar que de esta forma se dan un golpe de confianza antes de la recta final y además aprovechan los resultados positivos de la jornada.

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