Sexta jornada de LaLiga y sexto líder. Ahora le llega el turno a una Real Sociedad que derrotó al Betis en el partido de más calidad del fin de semana. Porque lo que hasta ahora queda claro es que el nivel del fútbol español ha descendido de forma considerable. La mayoría de los partidos, hasta el momento, han sido infumables.

Abundaron las sorpresas en esta jornada y abundaron para mal de los equipos grandes. Pero hoy el más importante es el nuevo líder, el conjunto donostiarra de Imanol que está ofreciendo gotas de excelente fútbol con ese póker de jugadores que forman Silva, Merino, Oyarzábal y Portu. Ver jugar a la Real es retroceder cuarenta años, cuando los guipuzcoanos alzaron sus dos títulos ligueros (los tiempos de Arconada, Zamora, Satrústegui, Periko Alonso y López Ufarte, entre otros) o cuando se llevaron la Copa del Rey en 1986 ya con Toschak en el banquillo. El cuadro blanquiazul destila calidad del centro del campo para arriba, con un grupo de jugadores muy jóvenes (a excepción de Silva, un maestro del balón) que miran hacia el gol de forma continuada y, en tardes como la de ayer, también precisa. Su fútbol evoca al Ajax de los mejores tiempos, con toques cortos, fluidos, rápidos y balones al hueco, buscando siempre al jugador mejor colocado. Pero si la calidad aumenta en la parte de arriba, no podemos olvidar que la defensa, quizá la línea más débil hasta ahora, poco a poco va asentándose. Sus jóvenes jugadores han cogido confianza y han convertido en un bastión prácticamente inexpugnable la portería de Remiro. Sí, Monreal tiene años, pero aporta la madurez necesaria para dar tranquilidad a tanta juventud. Además, si los cambios realizados aportan (Isak, Januzaj con otro golazo, Roberto López…), podemos estar ante uno de los equipos revelación que incluso puedan animar esta hasta ahora aburrida Liga. A pesar de todo, también el Betis tuvo sus ocasiones, aunque se vio superado en el juego por los vascos. Con todo, fue uno de los mejores partidos disputados hasta la fecha, con goles, ocasiones, polémica y, sobre todo, fútbol, esa palabra que ya casi no se lleva en España.

El último choque del fin de semana al menos nos dejó buen gusto, porque hasta el momento la jornada había sido un bodrio en cuanto a calidad se refiere, que no a sorpresas. Comenzando por los equipos de Champions, sólo triunfó el Atlético, que derrotó al Celta con más pena y suerte que gloria porque su partido fue regular tirando a malo. Tuvo suerte y nada más. El Real Madrid, hasta entonces líder, jugó uno de los peores partidos de los últimos años. Zidane se equivocó desde el minuto uno y tuvo que realizar cuatro cambios en el descanso, algo inaudito, aunque tampoco le sirvió para sumar los tres puntos ante un Cádiz bien posicionado, con un juego directo a la contra y que ya en la primera mitad debió dejar resuelto el choque porque tuvo cuatro ocasiones clarísimas sólo abortadas por Courtois o por los malos remates de los delanteros. El repaso fue considerable, lo que permitió además ver las costuras de un equipo débil, superado y con jugadores muy lejos de su mejor forma. Y recordar que los gaditanos han ganado en las tres salidas que llevan. Genial, sobre todo para un club que acaba de ascender.

Poco después el Barcelona volvió a dar pena, cayendo en Getafe de forma justa, y con un Griezzman desaparecido en combate, aunque esto ya ha dejado de ser noticia. Pésimo encuentro de los hombres de Koeman, que nunca supieron desactivar a un Getafe peleón que quizá en alguna ocasión se empleó con demasiada dureza (Nyom y Cabaco pudieron ser expulsados pero no lo vio el colegiado). Pero este detalle no evita la debacle azulgrana en otra noche pésima. Derrota también del Sevilla en el derbi ante el Granada. Un solitario gol de Yangel Herrera sirvió a los locales para llevarse el triunfo.

Por lo demás, nuevo triunfo del Villarreal, también en muy buena línea hasta el momento, ante su eterno rival, el Valencia, con goles de Alcácer y Parejo, para mayor desgracia de los valencianistas. Suele ocurrir, el antiguo compañero te destroza a las primeras de cambio. El camino del Valencia se antoja pleno de espinas. Victoria espectacular de un Elche que dio un soberano repaso al Alavés y que deja en la picota a su técnico, Pablo Machíntres puntos también, por fin, del Athletic en San Mamés ante un Levante muy flojo que no aguanto el empuje final de los vascos. Terminamos con dos empates. Sin goles en Ipurúa entre Éibar y Osasuna en un partido para olvidar e igualdad a dos entre Huesca y Valladolid, choque donde al menos hubo goles y emoción a falta de calidad.

Llegan las competiciones europeas esta semana y el calendario comienza a apretarse. Vamos a ver si la Real consigue mantener su liderato porque hasta ahora nadie ha repetido. Pero ya será el próximo fin de semana.

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